La posible implementación de bloques académicos nocturnos genera opiniones encontradas en la comunidad universitaria. Mientras algunos estudiantes consideran que la medida democratizaría el acceso a la educación para la población trabajadora, otros advierten sobre severas limitaciones logísticas, especialmente en el transporte público y en carreras con alta carga práctica.
Denis Betancourt, estudiante de Medicina en la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (Unerg), explica que su carrera exige mantener actividades diurnas.
«Debido a la modalidad de rotación hospitalaria, nos convienen los horarios diurnos. Los centros de salud tienen mayor movimiento en las mañanas, lo que optimiza las prácticas profesionales y deja la noche libre para el estudio», señaló.
Sin embargo, se mostró a favor de habilitar turnos nocturnos en otras áreas. Tomando como referencia el caso de su hermano, quien trabaja a tiempo completo, afirmó que esta alternativa «sería muy favorable para que todos tengan las mismas oportunidades de superación».
Por su parte, el universitario Deahían Rafael destacó que la apertura de un horario nocturno representará un serio desafío organizativo para evitar el colapso en la asignación de materias.
«En algunas universidades ya existen horarios mixtos que obligan a cursar asignaturas repartidas entre la mañana, la tarde e incluso la noche; sumar un bloque netamente nocturno cambiaría por completo la dinámica actual», afirmó. Aunque aclaró que prefiere mantener su rutina diurna, reconoció que esta alternativa beneficia significativamente a quienes trabajan desde temprano.
El transporte y la distancia: los principales obstáculos
El principal obstáculo de la propuesta radica en los problemas de movilidad que afectan a los jóvenes. Salvador Millán calificó la medida como una «gran oportunidad» para los estudiantes excluidos de los turnos habituales, aunque advirtió sobre los riesgos de los traslados nocturnos. «Para quienes viven lejos de las universidades es muy difícil, ya que la mayoría del transporte público no opera a altas horas de la noche».
Por su parte, Edgar Flores descartó la alternativa por razones geográficas. «En lo personal no me beneficiaría porque vivo retirado del recinto. No es seguro ni práctico movilizarme a esa hora, aunque reconozco que a muchas personas con responsabilidades diurnas les vendría fenomenal».
Fotos/ Juan Goitía