
Para quienes dependen de una computadora, las constantes interrupciones del servicio eléctrico en Monagas transforman la jornada laboral en una carrera contra el reloj marcada por la tensión. Noelis Idrogo, redactora digital, asegura que el nivel de estrés es tan alto que ya le ha ocasionado intensos dolores de cabeza y ansiedad.
«Trabajar bajo las condiciones actuales de suministro eléctrico representa un gran reto. Las constantes interrupciones de las pantallas provocan la pérdida de información y retrasos críticos en las entregas. Aunque el lugar de trabajo cuenta con plantas eléctricas, la continuidad laboral se ve gravemente afectada al regresar a casa debido a los nuevos cortes de energía.»
Por su parte, Carlos Rojas, administrador de una tienda del centro, señaló que sus labores se paralizan debido a que la empresa no cuenta con planta eléctrica, por lo que deben esperar entre cinco y seis horas para la restitución del servicio.


«Los constantes cortes de energía interrumpen el ritmo laboral y afectan la productividad, generando frustración al final de la jornada».
Bajar los niveles de estrés
Esta inestabilidad afecta drásticamente a quienes trabajan frente a una computadora. La pérdida imprevista de avances, la interrupción de reuniones virtuales y el incumplimiento de los plazos de entrega generan una constante sensación de frustración y fatiga mental.
«Ante las continuas fallas e interrupciones del servicio eléctrico en Monagas, el psicólogo clínico Trino Gascón hizo un llamado a la ciudadanía a no caer en el estrés ni permitir que esta situación altere la convivencia familiar. El especialista ofreció estas declaraciones al evaluar la presión diaria que sufren los trabajadores.
El especialista destacó que la actitud de los adultos ante estas dificultades es determinante para el bienestar emocional del entorno. Por ello, el psicólogo clínico insta a la población a mantener la calma y a regularse emocionalmente ante los cortes eléctricos, evitando que la angustia de la jornada laboral sobrepase los límites del control personal.

«La población es resiliente ante estas vicisitudes cotidianas. Es clave buscar alternativas creativas para sobrellevar los apagones, en lugar de ceder a la frustración», enfatizó Gascón para invitar a no engancharse con la falla del servicio.
El especialista aconseja evitar que el agotamiento por interrupciones tecnológicas cause ansiedad severa. Para mitigar el impacto laboral mientras se restablece el servicio, propone tres medidas clave: regular la respiración, hacer pausas conscientes ante los cortes de energía y reestructurar las tareas pendientes.
Fotos/Juan Goitía