Con el objetivo de consolidar una plataforma de denuncia y representación, estudiantes de la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (UNERG) en Maturín anunciaron el nacimiento del movimiento «Nuevos Horizontes». La iniciativa, liderada por voceros estudiantiles, surge como respuesta a las fallas estructurales y operativas que afectan a ambas sedes de esta casa de estudios.
Los futuros profesionales señalaron que la crisis impide el desarrollo normal de la formación académica en áreas de la salud como Medicina, Fisioterapia, Enfermería y Optometría. Entre las principales problemáticas denunciadas destacan el hacinamiento en las aulas, el colapso de las infraestructuras y la inoperatividad de los servicios básicos.
«Hoy presentamos un movimiento que nace de una fuerza viva. Asumimos el compromiso de representar y hacer respetar los derechos, el bienestar y los verdaderos intereses de cada estudiante. Nuestra misión es consolidarnos como el movimiento estudiantil referente, vanguardista y de cohesión democrática», resaltó Andrea Marcano, estudiante de fisioterapia y vocera del movimiento.

Marcano también enfatizó la importancia de crear espacios dignos y habitables en las instalaciones universitarias, pensando en las largas jornadas que los jóvenes pasan diariamente en las aulas.
«Queremos una universidad que avance, que escuche y que dé ejemplo de la participación libre. Una universidad con estudiantes que se sientan escuchados y apoyados, donde nos podamos sentir cómodos, ya que en ella pasamos gran parte de nuestro día. Queremos una universidad con espacios limpios y agradables».
hacinamiento en ambas sedes
Por su parte, Daniel Mata, también vocero, expuso la crisis de infraestructura que afecta a las sedes de la avenida Juncal y Las Cocuizas. Esta última, destinada a los estudiantes de primer año de Medicina, cuenta con solo 16 aulas. Dicha capacidad es insuficiente para albergar a los más de 7,000 alumnos de la institución. Además, la sede registra graves problemas de humedad y mantiene paralizadas las obras en los centros de rotación hospitalaria.

Mata también destacó la escasez de transporte y la ausencia de carnetización estudiantil. Esta última situación genera inconvenientes al pagar el pasaje, ya que los transportistas exigen la tarifa completa al no contar con un identificador universitario. Para los conductores, el uniforme no es suficiente.
El hacinamiento afecta gravemente a ambas sedes de la institución. En Las Cocuizas, las aulas resultan insuficientes para la matrícula actual de estudiantes. Asimismo, el servicio de transporte estudiantil anunciado con gran despliegue hace tres meses permanece inactivo, evidenciando que la promesa fue solo una fachada. A esta problemática se suma la falta de carnetización, paralizada desde hace casi tres años, lo que impide a la comunidad estudiantil acceder al beneficio del pasaje preferencial.
La dirigencia estudiantil reiteró su objetivo de consolidarse como un canal de diálogo y acción directa entre los alumnos y las autoridades universitarias, con el fin de transformar la realidad de la Unerg en Maturín.
Fotos/Juan Goitía