
Tal como lo establece el Ministerio del Poder Popular para el Transporte, cada primer día de mes se proyecta un ajuste progresivo de 0,25 dólares en la tarifa del servicio público. Aunque esta medida impacta de forma directa en el bolsillo de los ciudadanos que dependen de este traslado diario, en el municipio Maturín el aumento aún no se aplica.
Diversos sectores del transporte informaron que no han comenzado a cobrar la nueva tarifa porque la mayoría sigue a la espera de los tabuladores oficiales.





«Aunque ya tenemos todo el derecho de cobrar las nuevas tarifas, preferimos esperar los tabuladores, ya que el ajuste se nos hace dependiendo del kilometraje de cada ruta», afirmó el transportista Carlos Brito.
Otros prestadores del servicio señalaron que aún existe incertidumbre sobre la fecha exacta del ajuste a nivel local. Es el caso de Valentín López, quien afirmó que todavía no hay precisión sobre la entrega oficial de la nueva tarifa ni el día de su implementación.
Otro golpe al bolsillo
Por otra parte, los usuarios manifestaron su descontento ante el anclaje del pasaje al dólar. Señalan que la medida es injusta debido a que el sueldo mínimo se mantiene en 130 bolívares, lo que equivale —este martes 1 de septiembre— a apenas 0,16 dólares. Esta brecha representa un duro golpe al bolsillo de los venezolanos que dependen diariamente del transporte público.
«Esto es producto de la inflación. Los conductores necesitan ajustar sus tarifas porque todos los insumos aumentan, lo que termina golpeando el bolsillo de los usuarios. Enfrentamos una economía muy volátil: el alza diaria del dólar impacta directo en el comercio y el transporte, creando una situación a la que es difícil adaptarse. Aunque quisiéramos que los aumentos se dieran por consenso, a veces los transportistas deben tomar decisiones unilaterales para mantener las unidades operativas», declaró el chofer José Manamá.





A los usuarios del transporte público les preocupa la continuidad de estos aumentos y su impacto directo en el presupuesto familiar.
«Tener que tomar cuatro autobuses de ida y vuelta es un exceso. Las autoridades deben tomar cartas en el asunto porque no están pensando en el pueblo para nada. Si fuera un ajuste moderado que se mantuviera en el tiempo… pero sube el pasaje y de inmediato aumenta la comida y todo lo demás. Con este salario, imagínate cómo sobrevive un venezolano», manifestó la ciudadana Josefina Morales.
A pesar del anuncio de las autoridades nacionales, la situación en las paradas y unidades de transporte del municipio es variada. Algunos usuarios reportan que siguen pagando tarifas anteriores según el tipo de vehículo, con montos que oscilan entre 190, 200 y hasta 270 bolívares por trayecto en busetas. Mientras tanto, transportistas y ciudadanos siguen a la expectativa de la oficialización de los nuevos pasajes.
Fotos/Juan Goitía