Desde hace varios días, los residentes de la Zona Industrial, de Maturín, viven en constante zozobra ante la pronunciada inclinación de una torre de alta tensión, ubicada en una finca frente a la urbanización La Llovizna. El temor a un colapso total de la estructura mantiene en alerta a las comunidades adyacentes.
En respuesta a las continuas denuncias, una cuadrilla de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) se desplegó en el sitio la mañana de este lunes 31 de agosto. Los trabajadores evaluaron las condiciones del terreno, acordonaron el área y aseguraron la infraestructura para evitar que los fuertes vientos provoquen un desplome imprevisto.



Fuentes operativas en el lugar informaron que, como medida preventiva para resguardar a la población y al sistema eléctrico local, se procedió a la desconexión total de las líneas de alta tensión. Esta maniobra busca desenergizar la red y reducir la tensión mecánica sobre la estructura comprometida.
El temor entre los habitantes de Maturín aumentó tras los severos daños sufridos el pasado 18 de agosto de 2026 por la onda tropical N° 38. En esa ocasión, vientos huracanados derribaron tres torres de 115 kV en el sector Tropical, un siniestro que dejó sin luz a más de 70 mil familias y golpeó gravemente a los municipios Bolívar y Punceres.
Ante este antecedente, las comunidades exigen atención prioritaria y soluciones definitivas para evitar una nueva contingencia.
Fotos/Juan Goitía