Estudiantes de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), núcleo Maturín, rechazaron de forma categórica el balance institucional que asegura un 80 % de avance en la carga de calificaciones. Los universitarios desmintieron la cifra y afirmaron que la información oficial dista mucho de la realidad que enfrentan en cada periodo lectivo.


«Los participantes manifestamos nuestro profundo cansancio ante las mentiras e incompetencia de la dirección del núcleo. El comunicado emitido está lleno de afirmaciones falsas que solo buscan salvar su imagen, pero los estudiantes conocemos la realidad que vivimos día a día. Exigimos saber dónde está ese 80 % de notas cargadas y la oferta académica 2026-2. ¡Basta de engaños! Exigimos una gestión real y soluciones tras siete años de mediocridad e ineficiencia», expresaron voceros del movimiento estudiantil.
Asimismo, a través de un comunicado oficial emitido el 29 de agosto de 2026, el Centro de Participantes Robinsonianos Unidos fijó su postura institucional ante los graves acontecimientos que comprometen su prosecución académica. La representación estudiantil aclaró que no participó ni fue consultada en la planificación de la oferta académica 2026-2, así como tampoco en el proceso de inscripción anunciado por la dirección.
Ante esto, solicitaron formalmente a las autoridades nacionales una auditoría exhaustiva de la oferta y la carga de notas entre los periodos 2024-2 y 2026-2, exigiendo además la revisión inmediata de la gestión institucional local para que el núcleo sea incluido en el plan de transformación universitaria.


En el mismo documento, el movimiento desestimó las cifras emitidas por la directiva local, por considerarlas irreales y ajenas a la situación del núcleo. Asimismo, denunciaron que la mayoría del estudiantado sigue sin poder ingresar a la plataforma digital, mientras que los pocos que acceden encuentran una oferta académica vacía.
Por otra parte, los representantes estudiantiles señalaron el agotamiento de las vías diplomáticas tras acudir reiteradamente al diálogo sin obtener respuestas, topándose únicamente con desinterés y evasivas.
Finalmente, catalogaron como inaceptable la constante improvisación y las fallas técnicas que provocan el colapso operativo e incertidumbre al inicio de cada lapso académico, y ratificaron su compromiso con la defensa de la transparencia y los derechos estudiantiles.
Fotos/Juan Goitía