Habitantes del sector 4 de Febrero, en la parroquia Las Cocuizas de Maturín, denuncian que llevan más de 20 años esperando por el asfaltado y la construcción de aceras. Esta situación empeora durante la temporada de lluvias, cuando el deterioro de las calles dificulta gravemente el tránsito vehicular y peatonal.
Neris Marcano, una vecina de la tercera edad con más de diez años en la comunidad, afirma que la falta de asfaltado en las calles es un problema grave. Asegura que las lluvias imposibilitan la salida de sus hogares y, cuando surge una diligencia urgente que no puede esperar a que el suelo seque, los residentes deben colocarse bolsas plásticas en los pies para evitar ensuciarse.
Marcano señaló que el proyecto de la red de aguas residuales de la comunidad quedó inconcluso. «No contamos con tuberías de aguas servidas, por lo que todas las casas usan pozos sépticos. Hace años se inició la instalación de cloacas, pero solo benefició a la calle principal; el resto quedó en el olvido. Hasta el momento, las autoridades no han informado si el proyecto se completará en las demás viviendas», afirmó.




Calles convertidas en lagunas amenazan la salud de los niños
Por su parte, Ángela Valdés, vecina del sector, criticó la inacción de las autoridades regionales y municipales ante sus constantes reclamos. «Envié fotos de las calles a varios medios de comunicación locales y al privado de las redes sociales del gobernador, pero no hemos recibido solución. Cuando llueve, esto se convierte en una laguna. Aquí viven muchos niños que enferman constantemente por las picaduras de los zancudos que se crían en esas aguas estancadas», señaló.
De igual forma, José Guzmán destacó que, junto con otros vecinos, tomó la iniciativa de rellenar los enormes baches con arena y escombros. Aunque buscan mitigar un problema que arrastran desde hace años, la comunidad está consciente de que esta no es una solución definitiva, ya que las calles siguen siendo intransitables para los vehículos.
«Aunque mantengamos limpia esta zona, siempre se llena de maleza. Crece rápido, llueva o no, y eso nos perjudica a todos porque de allí salen roedores, mosquitos, plagas y hasta culebras», agregó.
Los residentes solicitaron formalmente a las autoridades su inclusión en los planes de asfaltado regionales.

Fotos | Juan Carlos Goitía