Residentes y comerciantes adyacentes a la avenida El Ejército, de Maturín denunciaron un bote de aguas blancas que afecta la distribución de agua potable que lleva más de un mes sin recibir atención.
La fuga continua no solo mantiene la capa asfáltica bajo una humedad permanente, sino que además ha comenzado a socavar las condiciones estructurales de esta importante arteria vial.
La pérdida del recurso hídrico ha tenido un impacto directo en la calidad de vida de las familias que residen en los alrededores, quienes reportan una notable disminución en la fuerza con la que llega el agua a sus hogares.
Héctor Valdez, vecino de la zona, explicó cómo se ha intensificado la problemática en las últimas semanas. «Necesitamos que esta avería sea reparada con urgencia. Por aquí el agua ya llegaba anteriormente con deficiencia, y ahora la situación es peor por culpa de esa ruptura, de la cual desconocemos el origen. Cerca de aquí, a una cuadra, había otra filtración que sí fue corregida, pero ahora apareció esta y el suministro local se debilita cada día más», detalló.
El flujo constante desgasta las capas inferiores del asfalto, abriendo paso a la formación de nuevos baches.
Al respecto, Adrián Suárez, comerciante del sector, enfatizó las consecuencias colaterales de la falta de mantenimiento. «La capa asfáltica se deteriora severamente con este tipo de botes permanentes. Instamos a las autoridades correspondientes a realizar la inspección y la reparación pertinente antes de que el daño en la vía sea mayor y afecte el libre tránsito», advirtió.
Ante esta problemática, los afectados le hacen un llamado a los entes competentes para que se aboquen a corregir la avería en el menor tiempo posible, devolviendo la normalidad al servicio del vital líquido.




Fotos/ Arialex Brazón