Estudiantes de la Universidad Pedagógica de Maturín se unen a la solidaridad e instalan un centro de acopio en la sede Este ubicada en La Floresta, para ayudar a los afectados que dejaron los sismos en el país. La actividad, que comenzó el pasado lunes por iniciativa del propio estudiantado, ha sumado el respaldo de las autoridades universitarias y de la comunidad vecina en un esfuerzo conjunto por canalizar la ayuda humanitaria.
El movimiento voluntario opera diariamente en un horario comprendido entre las 8:00 a.m. y las 4:00 de la tarde, y tiene previsto mantenerse activo hasta el próximo domingo. Todo lo recaudado en este punto de recolección es clasificado por los mismos jóvenes y, posteriormente, trasladado a la organización Cáritas, en la parroquia Las Cocuizas, desde donde se coordinará la distribución final a las zonas afectadas.



«Empezamos con esta iniciativa el domingo. El lunes la hicimos solo los estudiantes y nos acompañaron dos profesores. Ya para el martes se nos unió, por decisión del Consejo Directivo, los docentes. Hemos recogido una cantidad considerable de insumos, medicamentos, ropa y juguetes para niños», señaló José Salazar, estudiante de la institución.
A pesar de las dificultades logísticas y de la presencia de múltiples puntos de recolección en la ciudad, los organizadores destacan la gran receptividad de los universitarios, quienes se han venido turnando en grupos de entre 14 y 15 personas para mantener el centro operativo. Asimismo, resaltaron el valioso apoyo de los vecinos de La Floresta, quienes incluso han facilitado sus hogares para la logística del voluntariado.


«Los movimientos estudiantiles están apoyándonos desde que estamos en el punto. Realmente nos unimos como comunidad de la UPEL para dejar la política afuera y unirnos como compañeros solidarios por esta causa».
Los organizadores invitan a toda la colectividad de Maturín a seguir acercándose a la sede Este de la universidad para realizar sus aportes en medicamentos y alimentos no perecederos. reiterando su compromiso de permanecer en el sitio hasta el fin de semana para recibir cualquier tipo de donación.
Fotos | Juan Goitía