Tras el doble sismo registrado recientemente en el país, el sector bancario venezolano, tanto público como privado, activó de forma inmediata diversos planes de contingencia económica y asistencia humanitaria. El objetivo principal de esta estrategia conjunta es respaldar a las familias damnificadas y garantizar la reactivación de los comerciantes afectados por la emergencia.
A continuación, se detallan las acciones y aportes financieros implementados por las principales instituciones financieras del país:
Banca pública: Sedes transformadas en centros de acopio
Las entidades financieras del Estado han enfocado sus esfuerzos iniciales en la logística y recepción de insumos básicos para las comunidades vulnerables.
- Banco de Venezuela (BDV), Banco del Tesoro y Banco Digital de los Trabajadores: Estas instituciones convirtieron sus sedes principales y agencias en centros de acopio oficiales. A través de estos puntos, se canalizan recursos de primera necesidad, alimentos no perecederos y asistencia médica hacia las zonas más golpeadas por la contingencia sísmica.
Banca privada: Donaciones millonarias y fondos de contribución
Por su parte, las entidades privadas desplegaron recursos financieros de gran alcance para atender la emergencia humanitaria en coordinación con organismos internacionales.
- BBVA Provincial: La institución movilizó ayuda humanitaria global y concretó una donación directa de cinco millones de euros destinados a la atención de la población afectada.
- Banesco Banco Universal: Efectuó un aporte financiero directo a la Cruz Roja Venezolana. Asimismo, habilitó un fondo de contribución compartida bajo la modalidad «uno por uno», donde la entidad iguala y duplica cada bolívar que los ciudadanos donen en su cuenta corriente institucional.
Reactivación económica y alivio crediticio en las regiones
El impacto comercial también está siendo atendido con herramientas financieras flexibles para evitar la pérdida de empleos y negocios.
- Bancamiga: Centró su plan de contingencia en el estado La Guaira mediante la creación de un fondo especial de cinco millones de dólares. Este fondo ofrece condiciones preferenciales diseñadas para reactivar comercios locales. Adicionalmente, la entidad implementó la reestructuración de créditos vigentes —adaptada a la realidad de cada deudor— y activó la liquidación diaria de puntos de venta para garantizar el flujo de caja inmediato de los comerciantes.
Con información de Mazo