Habitantes del sector Palo Negro, específicamente quienes residen al final de la calle Arriojas, de Maturín, denunciaron el grave estado de deterioro en el que se encuentran las escaleras principales de la comunidad. De acuerdo con los afectados, una cuadrilla de la Alcaldía acudió recientemente con la promesa de repararlas, pero las labores están suspendidas de manera imprevista, dejando el trabajo inconcluso y la estructura en peores condiciones.
Los residentes explicaron que los obreros municipales rompieron parte de la estructura existente con la intención inicial de construir un muro de contención y reestructurar el paso, sin embargo, tras vaciar una pequeña cantidad de escombros y tierra sin ningún tipo de refuerzo o cabillas, abandonaron el lugar.
«Llegó una cuadrilla de la Alcaldía a empezar esa obra y no la terminaron y ahora con la situación de la lluvia, eso está peor. Ellos lo que tenían que hacer era un muro de contención, arreglar nada más ese pedazo que estaba dañado. Ya van para dos semanas que no han llegado», denunció Héctor González, habitante afectado del sector.
Riesgo para los vecinos
La comunidad resalta que esta situación representa un peligro latente y diario para los sectores más vulnerables de la población. Al ser el único punto de acceso peatonal en esa pendiente para conectar con otras zonas, el riesgo de accidentes se ha incrementado desde que la obra fue paralizada.
«Que nos resuelvan ese problema de la escalera, porque por aquí hay muchos niños y personas mayores que pasan por esa escalera buscando que se caiga o se parta un pie», exhortó González ante el temor de que ocurra una desgracia.

Por su parte, otros miembros de la comunidad recordaron que el problema de las escaleras no es reciente, sino que data de hace décadas sin recibir una atención estructural seria. Señalan que las fallas de infraestructura se extienden hacia la parte baja del sector, afectando también a otros muros de contención que ya se encuentran fracturados.
«Esto tiene desde la época de Luis Herrera Campins, saca la cuenta, más de cincuenta años. Lo que nosotros queremos es que vengan y acomoden eso, que culminen el trabajo y no dejen eso en veremos, porque por aquí pasan personas de la tercera edad como yo», manifestó Luis Cedeño, vecino de Palo Negro.
Ante la falta de respuestas, las familias afectadas hacen un llamado a las autoridades municipales y gubernamentales para que reactiven los trabajos de manera inmediata y ejecuten el proyecto con las especificaciones técnicas correspondientes.
Fotos | Juan Goitía