Los maturineses mantienen una activa jornada de solidaridad en los centros de acopio para recolectar insumos destinados a los afectados por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la capital del país y el estado La Guaira.
A través de la comunidad misionera de la Sagrada Familia, perteneciente a la parroquia San Ignacio de Loyola, los vecinos de sectores como Las Cayenas, Las Garzas, Virgen de Coromoto, Laguna Azul, Reina Paulina, Campo Claro y Amarilis se han movilizado para canalizar apoyo directo hacia los damnificados.
Damelis Ruiz, voluntaria de esta red parroquial, relató que desde el primer momento en que se conoció la magnitud del desastre, el pasado miércoles 24 de junio, el equipo humano se activó para recibir las donaciones. Toda la ayuda recolectada en Maturín —que incluye medicinas, ropa, pañales, compotas, cascos y máscaras de seguridad para los rescatistas— es trasladada diariamente a la sede de Cáritas de Venezuela en Las Cocuizas.



«Es tan increíble, porque aquí todos los sábados hacemos una actividad que se llama «La Olla de la Misericordia» en nuestra comunidad, que le da alimentos a los más vulnerables de la comunidad. Esas mismas personas también han donado», agregó.
La respuesta de la ciudadanía ha conmovido profundamente a las organizaciones de apoyo, especialmente, al notar que la emergencia ha despertado una enorme empatía incluso entre aquellos sectores que atraviesan situaciones de extrema precariedad en sus propios hogares.



«Las personas vulnerables que tienen bastante necesidad. Esas personas se han acercado a colaborar, e incluso, muchos han dado también su aporte. Ellos creen que es poquito, pero para nosotros es mucho», puntualizó.
Fotos | Juan Goitía