La niña violinista Romina Rivera Cruz, de 9 años de edad, falleció en la ciudad de Araure, estado Portuguesa, tras batallar contra la fibrosis quística. La prodigiosa artista fue reconocida por su talento dentro de El Sistema y por su participación en el acto de canonización de los santos venezolanos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles en el Vaticano.
Trayectoria musical y legado en El Sistema
Romina inició sus estudios musicales a temprana edad en el Núcleo Acarigua-Araure. Gracias a su disciplina y talento, ingresó por concurso de méritos a la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela y a la Sinfónica Regional de Portuguesa «José Antonio Páez».
Durante la ceremonia eclesiástica en Roma, la joven intérprete formó parte de la delegación oficial venezolana e impactó al público al ejecutar el solo de violín de la obra Danzón, del compositor Arturo Márquez.
- Formación académica: Cursaba el quinto grado de educación primaria en la Escuela Parroquial Nuestra Señora de El Pilar.
- Reconocimiento: Docentes y directivos de la institución, junto a autoridades de El Sistema como Raquel Castillo y Juan Beneditto, destacaron su valentía y pasión por el arte a pesar de su condición de salud.
Condolencias e impacto en la comunidad
Representantes de El Sistema e instituciones del estado Portuguesa manifestaron su pesar por la pérdida física de la infante, enviando condolencias a sus familiares, profesores y compañeros de orquesta.
«Recordaremos siempre tu sonrisa, tu amor por el arte y tu brillante talento (…). Es muy duro perder a uno de los nuestros, pedimos al Todopoderoso que te reciba en sus brazos. Tu música y sensibilidad resonarán siempre en cada rincón de nuestros núcleos», expresó la institución en un comunicado oficial.