Investigadores de la Fundación Instituto Zuliano de Investigaciones Tecnológicas (Inzit) desarrollaron un recubrimiento biodegradable elaborado a base de quitosano, diseñado para conservar la calidad de las frutas por más tiempo y prevenir su rápido deterioro.
La investigadora María Muñoz explicó que el proyecto aprovecha las propiedades de este biopolímero, extraído de los exoesqueletos de cangrejos, para generar una barrera semipermeable de alta eficacia. Durante los ensayos técnicos, se comprobó que la cubierta controla la deshidratación y reduce la pérdida de agua en los alimentos.
Innovación biotecnológica para la conservación de alimentos
El desarrollo representa una alternativa sustentable para reducir las pérdidas poscosecha en el sector agrícola, manteniendo las características naturales de los productos consumibles.
- Freno al deterioro celular: El investigador Adrián Chávez señaló que la aplicación de este recubrimiento reduce la velocidad de la respiración celular y frena el consumo de azúcares y sólidos solubles totales (SST) en los frutos.
- Preservación organoléptica: La tecnología permite conservar las propiedades físicas, químicas y el sabor original de los alimentos, garantizando una vida útil más prolongada.
Con información de Primicia