La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, aseguró que el reciente acuerdo energético suscrito entre Venezuela y Estados Unidos preserva intacta la soberanía y la propiedad nacional sobre los recursos petroleros, los cuales calificó como “indiscutiblemente, inalienablemente de los venezolanos” conforme al marco constitucional.
Durante sus declaraciones, la titular de la cartera energética subrayó que las monumentales reservas del país pierden su propósito si se limitan a permanecer en el subsuelo. En este sentido, puntualizó que la finalidad central del convenio es dinamizar dichos volúmenes para convertirlos en producción efectiva, renta y bienestar social para la población.
Derechos operativos, no de propiedad
Frente a los cuestionamientos sobre una supuesta cesión de soberanía, Henao fue enfática al precisar que el pacto confiere a la contraparte estadounidense potestades operativas y de gestión, mas no titularidad sobre los yacimientos. “Es un acuerdo comercial. No hay forma ni manera de transgredir nuestra Constitución”, recalcó.
Del mismo modo, justificó la omisión de procesos de subasta para los 17 campos incluidos en el convenio, señalando que se optó por una vía directa para garantizar fluidez y agilidad operativa. “Se hizo directamente por un tema de continuidad y facilitación”, puntualizó la funcionaria al explicar que el esquema busca acelerar los resultados productivos.
Suministro confiable en la matriz global
En respuesta a los señalamientos del presidente estadounidense Donald Trump —quien catalogó el convenio como “un regalo del pueblo venezolano al pueblo estadounidense”—, la ministra aclaró que dicha retórica alude a la contribución estratégica de Venezuela como proveedor seguro y protagonista indispensable dentro de la matriz energética mundial.
Vía El Regional del Zulia