Los habitantes de Cachipo, en el municipio Punceres, denuncian que llevan más de diez años sumergidos en el olvido institucional y sufriendo un progresivo deterioro de su infraestructura vial. Esta realidad, que enfrentan a diario, merma significativamente su calidad de vida.
Entre las principales demandas de la comunidad destaca la rehabilitación de la iglesia local, la plaza central y el módulo de atención policial, el cual se encuentra en estado de abandono total.
Los vecinos señalan que la recuperación de estos espacios no solo devolverá una imagen digna al sector, sino que es indispensable para fortalecer la seguridad ciudadana y garantizar áreas de esparcimiento para niños, jóvenes y adultos mayores.
Al respecto, Hermes Martínez, quien ha vivido en Cachipo durante 65 años, manifestó su frustración ante la falta de respuesta por parte de las autoridades, a pesar de las constantes peticiones formalizadas por la comunidad, especialmente en lo relativo al pavimentado de las calles.
«El alcalde se reunió con nosotros en la cancha del pueblo y prometió restaurar la iglesia, nuestro centro de misas y bautizos y modernizar la única plaza que tenemos, punto de encuentro para niños, jóvenes y mayores. De esa promesa han pasado años y no han cumplido nada», lamentó Martínez.
Reveló además que los pocos tramos asfaltados en la zona se lograron por iniciativa de los propios residentes. A través de alianzas comunitarias, los vecinos autogestionaron el material mediante intercambios con pequeñas empresas madereras locales para colocar «paños de asfalto» en los puntos más críticos.
Impacto directo en el transporte
El colapso de la red vial ha generado severas consecuencias en la zona. Omar Córdova, vecino con más de 28 años en el sector, detalló cómo las líneas de transporte público que cubren las rutas desde el Terminal Interurbano de Maturín hacia Caripito, así como los carritos por puesto hacia Puente Punceres y Quiriquire, han modificado paulatinamente sus trayectos.
Debido al mal estado de la capa asfáltica, las unidades ya no ingresan hasta la parada tradicional ubicada en la plaza, por lo que ahora dejan a los usuarios en la entrada principal del poblado.
«La mayoría viajamos a Maturín para comprar alimentos o abastecer a los pequeños comercios del pueblo. Nos dejan en la entrada y nos toca caminar distancias muy largas cargando bolsas pesadas. Entendemos a los choferes porque la carretera está intransitable, pero es una situación insostenible para las familias de Cachipo», enfatizó.
Los residentes reiteran la urgencia de activar un plan integral de asfaltado y rescate patrimonial en el municipio, el cual continúa en total abandono.







Fotos/ Arialex Brazón