Más de 100 niños de la Escuela Básica «Marta Cumbale», ubicada en el sector Villa de Las Américas de Maturín, no pudieron iniciar las clases este lunes 14 de septiembre debido al grave deterioro de la infraestructura escolar. Los padres y representantes denunciaron que el plantel presenta paredes agrietadas, puertas trabadas y desprendimiento de bloques, fallas estructurales que ponen en riesgo la seguridad de la comunidad educativa.
Ante esta situación, las actividades académicas quedaron suspendidas, afectando directamente a los 131 alumnos matriculados en la institución.






«La Escuela Marta Cumbale presenta un grave estado de deterioro que impide el desarrollo de las actividades académicas, afectando directamente a 131 niños y niñas. Ante el desprendimiento de bloques y las grietas en las paredes, las clases han sido suspendidas por seguridad. Hacemos un llamado urgente a las autoridades competentes para que se presenten en el lugar, evalúen la infraestructura y brinden una solución inmediata que permita a los estudiantes regresar a las aulas», expresó Thaís Fuentes, madre de una alumna y residente de la comunidad.
Por su parte, los representantes rechazaron tajantemente la propuesta de reubicar a los estudiantes en espacios alternativos como la Casa Comunal o la Base de Misiones. Argumentaron que dichas instalaciones carecen de las condiciones mínimas de salubridad e infraestructura.
«Los niños no están asistiendo a clase debido al deterioro de la escuela», denunció Magda Andarcia, abuela y representante de varios estudiantes. Explicó que se buscaron alternativas como la Casa Comunal, pero dichos espacios no están aptos para la enseñanza. Asimismo, rechazó la opción de la educación virtual: «No queremos clases virtuales porque la pedagogía de los maestros no es igual a la que uno tiene como representante». Andarcia advirtió que, de no encontrarse una solución rápida, se estará vulnerando el derecho constitucional a la educación de los menores.






Asimismo, la comunidad destacó que trasladar a los estudiantes a zonas alejadas del sector implicaría graves dificultades logísticas y de vialidad. Esto se intensifica durante la temporada de lluvias, cuando las calles se inundan frecuentemente. Ante esta situación, Angélica Núñez, representante del sector, reiteró la exigencia de una solución directa para la infraestructura de la escuela actual.
«Nuestra institución educativa se encuentra en un estado crítico de deterioro, por lo que exigimos la intervención inmediata de las autoridades competentes. Los niños no pueden continuar bajo un esquema de educación en casa, ya que como representantes carecemos de las herramientas pedagógicas necesarias para garantizar su formación. Asimismo, rechazamos el traslado de la matrícula a la Casa Comunal, debido a que la distancia es mayor y el espacio sufre graves inundaciones que ponen en riesgo la seguridad de los alumnos. Solicitamos una gestión con máxima efectividad y eficacia, priorizando el derecho a la educación de nuestros hijos e hijas», indicó Núñez.
Los representantes solicitaron con urgencia una inspección de la Zona Educativa y la ejecución de las reparaciones necesarias para garantizar un retorno a clases seguro y digno.
Fotos/Juan Goitía