
Habitantes de Maturín denuncian que transportistas rechazan billetes de 10 y 20 bolívares. Los usuarios reportan que muchos conductores muestran indisposición al recibir estas piezas mecánicas para el pago del pasaje. Esta situación genera un profundo malestar en la comunidad, ya que interrumpe la movilidad diaria y transgrede el uso de la moneda de curso legal.
Actualmente, tras el aumento del pasado 1 de septiembre, la tarifa corta quedó fijada en 200 bolívares (el equivalente a 0,25 dólares, el cual se ajustará el primer día de cada mes). A pesar de ser una tarifa oficial, pagar el monto exacto se ha vuelto un dolor de cabeza para los pasajeros, quienes aseguran recibir tratos hostiles al intentar usar billetes totalmente válidos.
«Fui a pagar 200 bolívares con piezas de 20 y el colector me exigió de mal humor un billete de mayor denominación. Como no tenía otro, no le quedó más remedio que aceptarlos con evidente molestia. Estamos en Venezuela, estos billetes siguen vigentes y exijo a las autoridades que supervisen esta situación», aseveró Juan Camargo.


Mala conducta de colectores
Asimismo, los usuarios denuncian que la actitud arbitraria de choferes y colectores suele provocar fuertes discusiones en el transporte público, lo que retrasa el traslado de trabajadores y estudiantes a sus destinos.
«No es justo que, aun teniendo el importe exacto del pasaje, nos rechacen el dinero o nos lo reciban de mala gana. Los billetes de 10 y 20 bolívares son moneda nacional, no papel sin valor. Si las autoridades no intervienen a tiempo, pronto ningún transportista aceptará el cono monetario oficial», manifestó una usuaria afectada en el centro de la ciudad.
Los ciudadanos exigen sanciones para las líneas de transporte que condicionen el uso de la moneda nacional. Asimismo, solicitan garantías que protejan su derecho a pagar el pasaje con cualquier billete legal emitido por el Banco Central de Venezuela.
Fotos/Juan Goitía