Ciudadanos de Maturín señalan que, aunque la mayoría de las unidades de transporte público exhiben sus tarifas, todavía existen choferes —especialmente en las rutas de carritos por puesto— que no cuentan con el tabulador visible. Esta irregularidad genera constantes disputas en las paradas de la ciudad, donde los pasajeros se ven obligados a negociar diariamente el costo de sus traslados.
Los afectados explican que la ausencia de tarifas oficiales expuestas facilita el cobro excesivo y arbitrario por parte de los conductores, dejando a los usuarios indefensos. Esto se vuelve especialmente crítico en Maturín, donde el pasaje se calcula bajo un esquema de kilometraje (según la distancia recorrida), por lo que, ante la falta de un control visible, suele imponerse el criterio del chofer al momento del cobro.





«A veces uno se sube a un carrito y pretenden cobrar la tarifa máxima, aunque se baje a mitad del trayecto. Si el tabulador estuviera visible en la ventana, no habría margen para la especulación», denunció María Rodríguez, residente del sector La Cruz.
La insatisfacción aumenta durante las horas pico, cuando la alta demanda lleva a algunos transportistas a cobrar tarifas arbitrarias. Ante esta situación, los usuarios exigen a las autoridades municipales y a los gremios del sector que supervisen las paradas para garantizar el cumplimiento de las normas vigentes.






«Necesitamos una fiscalización constante en las calles. No basta con publicar las tarifas en la gaceta oficial si los transportistas no las exhiben ni las respetan», denunció el usuario José Gregorio López.
Fotos/Juan Goitía