Tras un operativo de búsqueda de 48 horas, agentes de la Policía Civil capturaron en el municipio de Mulungu, en el Agreste paraibano, a Jorlan Alves da Silva, de 33 años, señalado como un presunto homicida en serie que se ocultaba en zonas boscosas para evadir a la justicia.
Al momento de su detención, el sospechoso intentaba pasar desapercibido vestido con ropa de mujer, peluca, sandalias, gafas de sol y las uñas pintadas, mientras llevaba a un niño de dos años en brazos para despistar a los funcionarios.
Durante el interrogatorio, Da Silva confesó haber asesinado a unas 80 personas a lo largo de su vida, asegurando que cometió su primer homicidio a los 13 años. Asimismo, reveló que ha permanecido entre cinco y seis años en prisión por diversos delitos y que había salido en libertad a finales del pasado mes de mayo.
16 crímenes confirmados
Las autoridades avanzan en la verificación de las declaraciones del detenido. El delegado de la Policía Civil, Douglas Garcia, precisó que la corporación ya reunió pruebas técnicas e indicios sólidos que vinculan formalmente al acusado con al menos 16 homicidios perpetrados en un lapso de tres meses en el Valle de Mamanguape.
Entre los casos investigados destaca la muerte de dos comerciantes ocurrida el pasado 1º de agosto en la localidad de Rio Tinto. Según la policía, el propio imputado indicó la ubicación exacta donde se encontraba enterrado uno de los cadáveres.
La Policía Civil continúa con las investigaciones técnicas y la recopilación de evidencia para determinar la veracidad del alcance total de los crímenes confesados por el imputado.
Vía Noticias al Día