Habitantes de Maturín exigen la habilitación de nuevos estacionamientos públicos debido a la severa escasez de espacios para aparcar en el casco central, una situación que obliga a los conductores a tomar los corredores viales y genera graves embotellamientos, especialmente durante la temporada decembrina.
El colapso vehicular se intensifica en la avenida Bolívar, en el tramo que va desde la Plaza 7 hasta la avenida Juncal. La estrechez de esta arteria comercial, combinada con las filas de autos estacionados en ambos lados de la vía, reduce drásticamente la fluidez del tráfico en la principal zona económica de la ciudad.
«Actualmente, este es uno de los mayores problemas en Maturín. Al acercarse las festividades, los ciudadanos salen a realizar sus compras navideñas y el flujo vehicular se incrementa drásticamente, lo que colapsa las vías principales», señaló Carlos Velázquez.



Unidades colectivas y vehículos particulares ocupan indebidamente las paradas asignadas, lo que dificulta el ascenso y descenso de los pasajeros. Como consecuencia, los peatones deben lidiar con aceras reducidas y un tráfico caótico que entorpece el desplazamiento a pie por el centro de la ciudad. Además, esta situación obliga a los compradores a infringir las normas viales para poder adquirir sus productos de primera necesidad.
«Vine al centro a hacer las compras y tuve que estacionarme justo al lado del local. No me queda otra alternativa si quiero comprar y regresar rápido a casa. Para el ciudadano de a pie, caminar o usar el transporte público se ha vuelto demasiado incómodo», explicó Carlos Hernández.
Ante este escenario, los maturineses piden a las autoridades ejecutar un plan de reordenamiento vial e incentivar la habilitación de terrenos o edificaciones para estacionamientos públicos.
Fotos/Juan Goitía