El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que a partir del 18 de septiembre los periodistas de CNN, MSNOW y Politico tendrán prohibida la entrada a la Casa Blanca para cubrir sus actividades. El anuncio lo hizo a través de su red Truth Social, donde acusó a los tres medios de “difundir noticias falsas” en su cobertura del Ejecutivo.
Trump afirmó que MSNOW es un canal “que recientemente cambió su nombre de MSNBC por falta de audiencia y credibilidad”, y acusó a Politico de haberse beneficiado de una “suscripción ilegal” de ocho millones de dólares durante el Gobierno de Joe Biden. También advirtió que “otros medios de noticias falsas seguirán”, anticipando una escalada inédita en su ofensiva contra la prensa crítica.
Reacciones de los medios afectados
CNN respondió con un comunicado en defensa de su equipo de la Casa Blanca, asegurando que su cobertura es “justa y rigurosa” y recordando que la Constitución les garantiza el derecho a ejercer su labor sin interferencias del Gobierno. La cadena advirtió que concretar la prohibición sería “un ataque ilegal” contra ese derecho fundamental.
Politico también rechazó la medida y afirmó que continuará informando “de manera imparcial” sobre la administración Trump y futuras gestiones. El medio aseguró que defenderá “enérgicamente” sus derechos amparados por la Primera Enmienda ante cualquier intento de restringirlos.
Disney denuncia presiones políticas a través de la FCC
El conflicto de Trump con los medios alcanzó a grandes corporaciones de entretenimiento. El 17 de septiembre, Disney denunció ante un tribunal que las amenazas del presidente justifican impedir que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) revise ocho licencias de estaciones de ABC.
Disney y ABC sostienen que el presidente de la FCC, Brendan Carr, actúa siguiendo directrices de Trump “destinadas a limitar el discurso crítico con la Administración”. La compañía señaló que Carr incluso podría ser despedido si no responde a esas instrucciones, y acusó al organismo de usar revisiones anticipadas de licencias como mecanismo de represalia.
La FCC ordenó esas revisiones en abril, pese a que las renovaciones no debían evaluarse hasta 2028. La decisión ocurrió un día después de que Trump instara a ABC a despedir al presentador Jimmy Kimmel.
Amenazas y presiones a periodistas
Disney también citó recientes amenazas de Trump contra periodistas, entre ellos la presentadora de Meet the Press, Kristen Welker, y un reportero de ABC. El 11 de septiembre, tras ser consultado sobre posibles cheques de estímulo, Trump respondió al periodista: “Eres el peor”.
El 30 de agosto, el presidente dijo que Welker sería denunciada ante la FCC para recibir una “reprimenda o castigo”, luego de que la periodista analizara el desempeño electoral de candidatos respaldados por él.
Carr, por su parte, no ha aclarado si evalúa acciones contra Welker ni si emitirá nuevas directrices sobre encuestas, pese a advertencias previas sobre “encuestas falsas”.
Un patrón de confrontación
El uso de licencias como herramienta de presión preocupa a expertos legales y defensores de la libertad de prensa, que advierten que la amenaza de perderlas puede influir en decisiones editoriales. Durante el primer mandato de Trump, la agencia Associated Press (AP) ganó una demanda contra la Casa Blanca por restricciones de acceso a sus periodistas.
El conflicto también coincide con la cancelación del Late Night Show de Stephen Colbert, anunciada por CBS por motivos financieros, pero que se produjo en medio de un acuerdo judicial con Paramount Global tras una demanda de Trump por la edición de una entrevista en 60 Minutes. Paramount buscaba entonces la aprobación de la FCC para su fusión con Skydance Media, finalmente concretada en agosto.
Vía Globovisión