Entre calles deterioradas por la ausencia de capa asfáltica, la oscuridad nocturna provocada por lámparas quemadas y un suministro de agua potable irregular, transcurre el día a día de los habitantes del sector Negro Primero, en la parroquia San Simón de Maturín.
Carlos Navarro, vecino del sector, expuso el malestar generalizado de la comunidad ante el estado crítico de las calles y advirtió que el pavimento se encuentra sumamente deteriorado.
«La situación es crítica y exigimos que se tome en cuenta al sector Negro Primero para resolver las múltiples deficiencias que nos afectan, comenzando por el deterioro vial debido a la falta de asfaltado», enfatizó Navarro.
El vecino señaló que a la problemática vial se suma la falta de alumbrado público. «Las lámparas de la zona no funcionan y, al caer la noche, todo queda en completa oscuridad. Lo único que ilumina la calle es la luz que sale de las casas», detalló.
Servicios públicos colapsados: agua e iluminación
Además de estas problemáticas, la comunidad enfrenta serias deficiencias en el suministro de agua potable. Mariana Rojas, residente de la zona, explicó que el ciclo de distribución es sumamente inestable, lo que complica drásticamente las labores domésticas cotidianas.
«El agua llega, pero se va a las dos de la tarde; luego vuelve a las cuatro de la madrugada, se vuelve a ir y así estamos todo el tiempo», lamentó, al tiempo que exigió una normalización definitiva del servicio.
Los residentes extienden un llamado urgente a las autoridades competentes para que atiendan el sector de manera prioritaria. Es indispensable ejecutar la pavimentación de las calles, restaurar el alumbrado público y garantizar la estabilidad de los servicios básicos indispensables.




Fotos | Arialex Brazón