Una crecida repentina en el centro de Nepal destruyó alrededor de 40 viviendas y varios puentes en la provincia de Gorkha, dejando al menos a cinco personas desaparecidas, según informaron las autoridades locales. El incidente ocurre apenas un mes después de la riada masiva que dejó miles de víctimas y desaparecidos en la región.
El desbordamiento ocurrió a las 5:55 hora local (00:10 GMT) tras alcanzarse un nivel de agua de 8,4 metros en el cauce principal. Las riadas afectaron severamente a los núcleos urbanos de Jagat Bagar, Salleri y Ghattekhola, pertenecientes al municipio rural de Chumanubri.
«La situación de la inundación se está normalizando. Actualmente estamos trabajando en las labores de rescate», declaró Narayan Prasad Sapkota, director administrativo del municipio de Chumanubri.
Operativos de emergencia y rescate aéreo
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, confirmó a través de sus redes sociales el despliegue de varios helicópteros militares en la zona afectada. Hasta el momento, las unidades de emergencia han logrado evacuar por aire a seis personas. Pese a la magnitud de los daños materiales, las autoridades informaron que no se han confirmado víctimas mortales hasta esta fecha.
Los residentes locales relataron el pánico vivido durante la madrugada:
«De madrugada oí un estruendo; nunca había oído nada igual. Me recordó a las inundaciones de Bhote Koshi. Salimos de casa y corrimos cuesta arriba. Algunos aldeanos fueron sorprendidos en sus hoteles mientras dormían», relató Sherap, un habitante de la zona.
Causas del fenómeno: avalancha de hielo sin lluvias previas
Los análisis técnicos preliminares descartan que el temporal se deba a precipitaciones intensas en la zona. De acuerdo con el Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal, no se registraron lluvias en las cabeceras del río afectado, lo que descarta una causa meteorológica convencional.
Especialistas del Centro de Investigación de Hidrología señalaron que la principal hipótesis apunta a una avalancha de hielo que vertió nieve, lodo y escombros en un afluente a la altura de Tumje. Esto provocó el represamiento temporal del caudal; al romperse la presa natural, se liberó de forma abrupta una masa masiva de lodo y agua cauce abajo.
Las labores de búsqueda de los cinco desaparecidos continúan en el terreno a cargo del Ejército de Nepal y los equipos de protección civil.
Con información de Notitarde