Una adolescente de 15 años, identificada como Yuleidy, se ha convertido en el centro de una conmoción viral en Guatemala tras trascender que presuntamente despertó dentro de su féretro mientras su familia organizaba las exequias. El suceso ha generado fuerte impacto en redes sociales, aunque las circunstancias exactas y la aparente pérdida de signos vitales aún no cuentan con un informe médico oficial.
El incidente tuvo lugar en la aldea El Jocote, ubicada en el municipio de Sacapulas, departamento de Quiché. Según los reportes locales, la menor permaneció cerca de ocho horas sin reacción aparente antes de comenzar a dar señales de vida en pleno velatorio.
Sin evaluación hospitalaria ni certificado de defunción
De acuerdo con los testimonios recabados por medios locales, la emergencia comenzó cuando Yuleidy sufrió un malestar repentino y perdió el conocimiento. Al observar que la joven aparentemente no respiraba durante el traslado en busca de auxilio, su padre dio por hecho su deceso.
Sin embargo, la adolescente no llegó a ingresar a ningún centro hospitalario ni fue evaluada por personal sanitario. Ante la presunción de la muerte, la familia inició los trámites comunitarios para el entierro sin contar con una certificación formal de fallecimiento firmada por un médico.
El hallazgo durante el velatorio
La situación dio un giro desgarrador e inesperado cuando, en medio del velatorio, los presentes notaron que la menor comenzaba a moverse e interactuar dentro del ataúd. La reacción inmediata de los familiares permitió sacarla del féretro tras corroborar que había recuperado el conocimiento.
Aunque la noticia se difundió con rapidez, las autoridades de salud de la región no han emitido un parte clínico que verifique el tiempo exacto que permaneció inconsciente ni el origen del cuadro médico.
¿Catalepsia u omisión médica? La hipótesis en evaluación
A raíz de la viralización del caso, usuarios e internautas sugirieron que la joven pudo haber sufrido un episodio de catalepsia, un trastorno nervioso repentino caracterizado por la inmovilidad corporal, rigidez muscular y una disminución drástica de las frecuencias cardíaca y respiratoria, lo que puede simular un estado de muerte clínica.
No obstante, expertos y autoridades recuerdan que la catalepsia no debe asumirse como diagnóstico definitivo sin un peritaje especializado. Al no haber existido un examen médico previo que constatara el cese de las funciones vitales, la principal hipótesis apunta a un desmayo o coma prolongado interpretado erróneamente como fallecimiento por falta de asistencia profesional.
Con información de Cactus 24