Casi todos en Maturín conocen a Alex, cariñosamente apodado «El Chupetero». A diario, este luchador sale adelante vendiendo dulces en la redoma diagonal a la plaza El Indio. Para quienes transitan por esa zona, Alex es mucho más que un vendedor ambulante: es un verdadero símbolo de constancia, dignidad y superación.
Sin embargo, hoy su fuente de trabajo y tranquilidad se encuentra en riesgo debido a las recientes medidas de desalojo tomadas por las autoridades municipales.

Jean Carlos Guzmán, comerciante de la zona, relató que hace unos meses el gobernador de Monagas, Ernesto Luna, apoyó a Alex con la entrega de una mesa, una sombrilla y mercancía para impulsar su negocio. Como parte del proceso, se le solicitó tramitar un permiso ante la Alcaldía de Maturín, requisito que el joven cumplió de inmediato para laborar legalmente en el espacio asignado.
“Él estuvo un tiempo trabajando tranquilo, hasta que hace poco vino personal de la Alcaldía a decirle que no podía seguir allí. Le desarmaron todo, le prohibieron colocar su mesa y su paraguas, y lo amenazaron con llevárselo preso si insistía en armar su puesto”, denunció Guzmán.
Debido a esto, Alex se ha visto obligado a trabajar a la intemperie, soportando el sol y la lluvia sin protección. “Él es una persona con discapacidad y este sustento es su única entrada de dinero. Aquí todo el mundo lo conoce y lo apoya”, añadió el comerciante.
Solidaridad del sector
Comerciantes locales rechazaron la medida, destacando la conducta intachable del joven, a quien describieron como alguien trabajador y respetuoso.
Por su parte, el conductor Luis Gómez calificó la acción como injusta. “Tiene derecho a ganarse la vida, más aún al no contar con otra ayuda. En lugar de quitarlo, deberían apoyarlo. Ahora tiene que refugiarse bajo los árboles o usar un impermeable para protegerse de las lluvias”, lamentó.
José Urbina, también transportista, detalló que Alex reside en la comunidad de San Vicente y trabaja incansablemente para mantener a su madre, con quien vive.
Ante esta situación, tanto choferes como comerciantes de los alrededores de la plaza El Indio hacen un llamado urgente a la Alcaldía de Maturín para que reconsidere la medida. Exigen que se le permita continuar laborando dignamente en el espacio donde ya se ha ganado el cariño de la comunidad.





Fotos | Arialex Brazón