Desde las instalaciones de la iglesia de la Chiquinquirá en Caracas, la feligresía católica realizó este viernes una misa en honor a las víctimas del doblete sísmico registrado el pasado 24 de junio para elevar plegarias por Venezuela y por las víctimas al cumplirse un mes de esta tragedia que enluta al pueblo venezolano.
La celebración eucarística dio inicio cerca de las 11:00 am y estuvo presidida por Monseñor Raúl Biord, Arzobispo de la Arquidiócesis de Caracas, en compañía del clero diocesano y demás fieles.
Durante su homilía, el Arzobispo metropolitano resaltó la importancia de ser buena tierra, basándose en la parábola del sembrador, donde se destaca “que nuestro corazón sea tierra buena para que germinen frutos de bien y de paz para los demás, que en estos momentos de dificultad podamos ser esa sonrisa de Dios para los demás”.
De igual manera, Biord destacó la labor de Cáritas, los rescatistas y de todas aquellas personas que, de manera voluntaria, salieron y siguen saliendo al encuentro del Señor en estos hermanos que hoy sufren por esta tragedia.
Como luces en medio de la oscuridad
Al narrar su experiencia tras el doblete sísmico en La Guaira, el presbítero Alfredo Bustamante agradeció las manifestaciones de solidaridad de quienes “fueron como luces encendidas las personas que empezaron a llegar para ayudar, para salvar vidas en medio de la noche oscura que vivía La Guaira”, expresó.
Por su parte, la directora nacional de Cáritas, presente en la celebración, Janeth Márquez, reafirmó el compromiso de esta institución con el país para la atención de las familias venezolanas.
Vía Últimas Noticias