El estadio de San Jaime en Maturín, que alguna vez fue el epicentro del deporte y el esparcimiento comunitario, se encuentra en total abandono. Los vecinos denuncian que el espacio suma más de cinco años descuidado, lo que ha provocado un avanzado deterioro en las gradas, el cercado perimetral y el techado de las instalaciones que antes albergaban a atletas y familias del sector.
«Lo limpian de forma superficial para poder jugar, pero es la misma comunidad la que se encarga. A veces hablamos con los muchachos que trabajan en la alcaldía y nos apoyan», señaló Virginia Moreno, habitante de la zona.
La falta de mantenimiento gubernamental ha llevado a que los propios residentes tengan que asumir las labores de limpieza para poder utilizar el recinto de manera esporádica.





«Al estadio le falta limpieza y la restauración de las gradas y el techo. El cercado se encuentra en muy malas condiciones; no sabemos qué ha ocurrido con eso. Esperamos que las autoridades nos presten atención para lograr su recuperación», agregó Moreno.
Por su parte, la comunidad señala que el deterioro no se debe únicamente a la falta de inversión pública, sino también a la ausencia de vigilancia y al descuido en el uso de las instalaciones.
«Está muy abandonado debido al descuido del mismo gobierno que hay algunos jugadores que juegan y tú te pones a ver cómo han desmantelado todo esto: el área del alambre, de la malla, de todo eso», denunció Cruz Ismael Estanga Campos.
Supuesto proyecto aprobado sin ejecución
A pesar de que las autoridades regionales realizaron visitas e inspecciones técnicas con promesas de recuperación, la comunidad asegura que los proyectos no se han concretado y la obra sigue paralizada.






«A pesar de que las autoridades regionales realizaron visitas e inspecciones técnicas con promesas de recuperación, la comunidad asegura que los proyectos no se han concretado y la obra sigue paralizada», indicó Estanga Campos.
La problemática del estadio evidencia una deficiencia estructural generalizada en el sector de San Jaime, donde la red vial y los servicios básicos también se encuentran en un estado crítico.
«Todo esto se encuentra en completo abandono. Las calles carecen de asfaltado y también enfrentamos serios problemas con el alumbrado público. Le hacemos un llamado al gobernador Ernesto Luna para que se aboque a las problemáticas de la comunidad de San Jaime. Lo elegimos para que vele por nuestra seguridad y bienestar social», concluyó Estanga Campos.
Fotos/Juan Goitía