El municipio de San Lorenzo, en el departamento de Tarija, Bolivia, se declaró oficialmente en categoría de desastre debido a la propagación incontrolada de incendios forestales. El siniestro, activo desde el pasado jueves, ya ha arrasado con miles de hectáreas de vegetación nativa y zonas agrícolas, rebasando por completo la capacidad operativa de los equipos locales.
La activación de esta medida legal y técnica permitirá a la municipalidad reasignar partidas presupuestarias de forma inmediata y solicitar auxilio financiero directo al Gobierno central. Ante la gravedad de la situación, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó el envío de una aeronave especializada para ejecutar descargas de agua en los puntos de mayor severidad.
Resguardar zonas pobladas
A pesar del despliegue masivo de brigadistas comunitarios, efectivos del Ejército y bomberos voluntarios, las difíciles condiciones topográficas de la región y los fuertes vientos han jugado en contra de las labores de contención.
El presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios, Henry Rivera, precisó que los esfuerzos actuales se concentran de manera prioritaria en proteger las comunidades de:
- Quirusillas
- Ancahuasi
- El cruce Campanario
Por su parte, la gobernadora de Tarija, María René Soruco, hizo un llamado público para coordinar el envío urgente de ayuda técnica e insumos de protección respiratoria y herramientas para las cuadrillas que combaten el fuego en el terreno.
Investigan origen intencional del fuego
Paralelamente a las labores de mitigación, los organismos de seguridad del Estado han iniciado las averiguaciones pertinentes. El objetivo es determinar la posible intencionalidad detrás del origen de los focos de incendio y hallar a los responsables.
El Ejecutivo boliviano mantiene el monitoreo constante de la emergencia a través de satélites, a la espera de que las condiciones meteorológicas den una tregua y el soporte del combate aéreo logre controlar las llamas.
Con información de Primicia