El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, respaldó formalmente la Ley de Amnistía y enfatizó el impacto político que posee esta medida de gracia institucional. Las declaraciones fueron emitidas en el marco de la segunda fase de la Peregrinación Nacional por una Venezuela Libre de Sanciones, espacio donde el también vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz fijó posición sobre los ciudadanos que han sido excarcelados mediante este instrumento legal.
«La Ley de Amnistía es una propuesta de la Presidencia; ayer salieron una cantidad de personas. Ojalá salgan a trabajar por este país y no a quemar este país, porque a nosotros nos acusan de todo, pero nosotros no tenemos las manos manchadas de sangre. La política es otra cosa», afirmó Cabello.
Disposición al diálogo político y reconocimiento mutuo
Asimismo, el ministro reafirmó la disposición del Ejecutivo nacional de mantener la gobernabilidad democrática sin caer en provocaciones. En su discurso, diferenció el debate político formal de los planes de desestabilización que se han intentado promover en el territorio nacional, señalando que la vía electoral y el reconocimiento mutuo son las únicas herramientas válidas para dirimir el rumbo de la nación.
Con respecto a los sectores de la oposición y la posibilidad de establecer puentes de entendimiento, el alto funcionario subrayó la apertura del Gobierno bajo condiciones de viabilidad:
- Apertura al debate: «Nosotros tenemos diferencias políticas, pero si nos tenemos que sentar por Venezuela, nos vamos a sentar, conversamos con ellos y escuchamos las propuestas; si son viables, son viables».
- La vía electoral: Cabello insistió en el respeto al sufragio popular al señalar que, cuando correspondan elecciones, «el pueblo vote por quien quiera votar y el que ganó, bueno, vaya a gobernar».
El reto de la gestión pública actual
Para finalizar, el ministro reflexionó sobre las complejidades que implica ejercer funciones de Gobierno en el contexto actual, marcando distancia con los periodos políticos del pasado. «Una cosa es pedir agua y otra tener que dar agua. La gente cree que la cosa es una mantequilla; eso era antes, hoy hay una gran diferencia», concluyó.
Con información de Globovisión