La organización Cáritas en el municipio Maturín se encuentra desplegada en una jornada de atención integral para recibir y apoyar a diversas familias damnificadas que han comenzado a arribar al estado Monagas. Los ciudadanos, provenientes del estado La Guaira afectados por los recientes terremotos, se están registrando a través de la red de Pastoral Social para garantizarles asistencia humanitaria inmediata.
María Eugenia Ramírez, miembro del equipo de coordinación de Cáritas, informó que un cuerpo de voluntarios se mantiene activo en la entidad para brindar respuesta a quienes llegan en condiciones de vulnerabilidad. El plan de contingencia abarca múltiples localidades de la región monaguense, registrando ya la recepción de ciudadanos en parroquias como La Pica, Jusepín, Complejo Habitacional Paramaconi, así como también en los municipios Cedeño y Ezequiel Zamora.


«Estamos brindándole la atención a todos los damnificados que están llegando a nuestro estado Monagas. Hemos atendido a familias en La Pica, en el Complejo Habitacional Paramaconi, en Caicara y Jusepín», detalló Ramírez.
Cáritas no se limita
El abordaje de la institución no se limita al diagnóstico de necesidades materiales, sino que incluye un censo riguroso de la salud física y mental de los grupos familiares, detectando casos de patologías crónicas como diabetes y afecciones cardiovasculares. Asimismo, un equipo de especialistas ofrece soporte psicológico y espiritual a las víctimas, muchas de las cuales arrastran secuelas emocionales severas tras haberlo perdido todo.
«Se hace el registro, luego la verificación de todas estas familias, las condiciones en las que están, las necesidades primarias en salud, la cantidad de afectaciones psicológicas, sobre todo, que han tenido, haciéndoles un acompañamiento espiritual y también psicológico», explicó la coordinadora.


Asimismo, Ramírez también resaltó la complejidad de algunos casos atendidos en el Complejo Habitacional Paramaconi, donde se localizó a familias que reviven este drama por segunda vez en sus vidas, habiendo sido damnificadas originalmente en el histórico desastre de Vargas. Ante la llegada continua de más personas incluyendo un reciente reporte de un grupo familiar de ocho integrantes, Cáritas hizo un llamado urgente a la colectividad civil y comercial para reactivar los centros de acopio locales.
A diferencia de las primeras fases de la emergencia, donde los insumos recolectados eran despachados en gandolas hacia las zonas de desastre, la prioridad actual se centra en el sustento de los refugiados que ya se encuentran en Maturín. La organización solicita activamente la donación de colchonetas, enseres de cocina, medicamentos, alimentos, ropa y calzado para cubrir los requerimientos básicos de los nuevos residentes.
Fotos | Juan Goitía