La cantante canadiense Céline Dion marcó su retorno triunfal a los escenarios la noche de este sábado con el primero de 26 conciertos exclusivos en el estadio cubierto Plenitude Arena de Nanterre, a las afueras de París. La presentación supuso el reencuentro de la estrella de 58 años con su público tras seis años de retiro por el Síndrome de la Persona Rígida, una rara condición neurológica que afecta su sistema nervioso y sus cuerdas vocales.
«Había prometido no llorar, pero son lágrimas de alegría», confesó la artista ante los 35.000 asistentes tras interpretar el tema inaugural On ne change pas. Pese a iniciar con 45 minutos de retraso, la ganadora de dos premios Óscar y múltiples Grammy ofreció un show de dos horas y cuarto luciendo un diseño exclusivo de la casa Dior. Durante la velada, Dion alternó momentos de vulnerabilidad con interpretaciones impecables de grandes éxitos como I’m Alive, My Heart Will Go On, The Power of Love y All by Myself.
Impacto político, cultural y económico
El recital atrajo a personalidades de la política y el espectáculo, entre ellas la ex primera dama estadounidense Michelle Obama, los aspirantes presidenciales franceses Édouard Philippe y Gabriel Attal, y la cantante Aya Nakamura.
La presencia de la artista desató una auténtica «Dionmanía» en la capital francesa, impulsando la ocupación hotelera y el comercio local. La agencia turística Choose Paris Region estima que la residencia musical de Dion generará entre 500 y 800 millones de euros en actividad económica, mientras que consultoras del sector elevan la cifra proyectada hasta los 1.000 millones de euros mediante el flujo masivo de visitantes internacionales.
Vía Caraotadigital