Transeúntes y comerciantes de la avenida Bolívar, de Maturín, denunciaron que desde varios días una alcantarilla rota, en las adyacencias de la redoma Juana la Avanzadora, derrama miles de litros de aguas negras, lo que ha provocado malos olores y contaminación.
Señalaron que esta situación no es nueva en la zona, pues, anteriormente se habían desbordado las cloacas y recorrían todo el pavimento, causando molestias entre los peatones. Los afectados exigen a las autoridades locales una solución definitiva, ya que el problema perjudica tanto la salud pública como el libre tránsito por esta importante arteria vial.
«Esa alcantarilla está justamente en una de las aceras nuevas que construyeron y lleva días rota, derramando aguas putrefactas que se pueden oler a cientos de kilómetros. No tiene ni un año que hicieron las aceras y ya hay una parte colapsada», mencionó José Escalona, comerciante de la zona.


De esta manera, transeúntes añadieron que durante las lluvias se desatan olores insoportables y se han visto en la necesidad de saltar el agua para evitar salpicarse, una maniobra que pone en riesgo a los adultos mayores y niños que caminan por el sector. El estancamiento del líquido reportado genera preocupación ante la posible proliferación de vectores de enfermedades.
Por otro lado, la problemática no se limita a la avenida Bolívar. En la calle Monagas, a la altura de la Zona Educativa, los ciudadanos también reportaron un desborde de aguas negras similar. Según los afectados de este punto, lo peor es el fétido olor que impregna el ambiente, impactando directamente las actividades diarias de las instituciones y comercios cercanos.
Los olores son muy insoportable estaba en una papelería y se vieron obligados a cerrar las puertas pero aún así entraban los hedores que emanan de esas aguas piches, pasar por aquí es insoportable por eso pero sé que peor están los que trabajan cerca», agregó Camila Martínez.
Fotos | Juan Goitía