Con la llegada de octubre, comerciantes del centro de Maturín comenzaron a exhibir mercancía relacionada con Halloween. A pesar de ser una festividad ajena a la cultura venezolana, muchas familias la han adoptado para que los niños disfruten de una noche diferente luciendo sus mejores disfraces.
Andrés Rodríguez, empleado de una tienda por departamentos, comentó que los artículos de decoración y los disfraces tanto para adultos como para niños registran una alta demanda.
«Las personas buscan mucho trajes de piratas, brujas, esqueletos y personajes animados. Los precios van desde los 20 hasta los 40 dólares, según el modelo», señaló.
Rodríguez también destacó la salida de productos temáticos de calabazas. «Tenemos un set de manualidades con pintura al frío para que los niños pinten calaveras y calabazas; es uno de los artículos más vendidos».
Las decoraciones básicas se consiguen desde 1 dólar, aunque la oferta incluye figuras con sensores de movimiento (zombis, fantasmas y esqueletos de varios tamaños) y artículos para fiestas. Durante un recorrido por el casco central, se constató el dinamismo comercial y cómo diversas tiendas ya decoran sus vitrinas con la temática de la «Noche de Brujas».









Fotos | Juan Carlos Goitía