El Gobierno de Israel anunció este lunes la apertura de una investigación penal tras la difusión de una imagen en la que un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aparece golpeando con un mazo una estatua de Jesucristo. El incidente ocurrió en la aldea cristiana de Debl, ubicada en el sur del Líbano, y ha desatado una ola de indignación internacional.
Condena enérgica de Netanyahu y el Gabinete
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se pronunció de inmediato para mitigar el impacto diplomático del suceso. “Condeno el acto en los términos más enérgicos”, afirmó el mandatario, asegurando que se aplicarán medidas disciplinarias severas contra los responsables.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, calificó la conducta como “vergonzosa y deshonrosa”, ofreciendo disculpas públicas a la comunidad cristiana global. Las FDI confirmaron que el comportamiento del militar es «incompatible con los valores de la institución» y anunciaron que colaborarán con la comunidad local para restaurar la pieza religiosa.
Reacciones: «Una violación a la santidad»
La profanación ha generado una fuerte respuesta por parte de líderes religiosos en Tierra Santa y el mundo:
- Adeeb Joudeh AlHusseini, custodio de las llaves de la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, describió el acto como una violación directa a la dignidad de la fe.
- Comunidad Local: La aldea de Debl, situada en una zona fronteriza sensible, ha recibido el apoyo de diversas autoridades que exigen sanciones rápidas y contundentes.
Contexto: Tensión en el sur del Líbano
Este incidente ocurre en un escenario de alta volatilidad. Aunque actualmente rige un frágil alto el fuego tras meses de intensos combates entre Israel y el grupo Hezbolá, las tropas israelíes mantienen su despliegue en territorio libanés.
El conflicto, que se agudizó en marzo de 2026, ha afectado drásticamente a las minorías cristianas de la región, quienes hoy ven en este acto vandálico una amenaza adicional a su patrimonio y seguridad en medio de la tregua.
Con información de El Nacional