En la calle 8, justo al frente de la sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) de Maturín, choferes del transporte público y conductores particulares reportan la presencia de un enorme hueco que se ha convertido en un grave problema para el tránsito vehicular. La situación no solo ralentiza la circulación en esta importante arteria vial, sino que incrementa significativamente el riesgo de colisiones en una zona de alta concurrencia estudiantil y ciudadana.
«Es inevitable caer en ese hueco, porque ahí nos paramos para esperar que el semáforo cambie la luz de alto, y cuando se intenta evitar a veces es imposible porque está el otro carro al lado», aseguró Henry Ruiz, conductor afectado.


Los afectados aseguran que la ubicación de la falla vial vuelve la situación insostenible, ya que obligatoriamente deben transitar y estacionarse en ese punto exacto debido a la presencia del dispositivo vial y de una parada de transporte público. Esta combinación de factores obliga a decenas de automóviles a detenerse diariamente sobre el tramo afectado, agravando el hundimiento de la capa asfáltica con el paso de las semanas.
«Esto representa un daño directo para nuestros vehículos; las calles están muy deterioradas, es una molestia que sentimos muchos choferes ya que debemos costear costosas reparaciones de tren delantero, neumáticos y amortiguadores de sus propios bolsillos a causa del mal estado de la vía», añadió Carlos Brito.



Ante este panorama, los profesionales del volante hacen un llamado a las autoridades competentes para que ejecuten un plan de bacheo y reparación integral en el sector. Aseguran que la vía poco a poco está empeorando su deterioro en este tramo.
Fotos | Juan Goitía