El Gobierno de Ecuador oficializó la eliminación del arancel del 100 % que mantenía sobre las importaciones provenientes de Colombia. La medida, que marca el fin de meses de tensiones diplomáticas y comerciales, fue formalizada por el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) y entra en vigencia a partir de este lunes 1 de junio.
La resolución se da tras el anuncio realizado por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, quien vinculó la suspensión de los gravámenes a un supuesto acuerdo político en el marco del contexto electoral colombiano. No obstante, el Gobierno de Bogotá desmintió esa versión de inmediato.
Polémica por el origen de la medida
El presidente Noboa atribuyó públicamente el retiro de las tasas arancelarias a un diálogo con el abogado y político colombiano Abelardo de la Espriella. Sin embargo, la Cancillería de Colombia calificó estas declaraciones de «engañosas».
A través de un comunicado, el ministerio colombiano aclaró que la decisión de Quito no responde a un acto de buena voluntad ni a acuerdos partidistas, sino al cumplimiento obligatorio de las órdenes emitidas por la Comunidad Andina (CAN), organismo que había declarado ilegales los impuestos.
El origen de la guerra comercial entre Noboa y Petro
El conflicto arancelario inició cuando el presidente Daniel Noboa impuso una «tasa de seguridad» inicial a las mercancías colombianas, argumentando que las acciones de su homólogo, Gustavo Petro, eran insuficientes para combatir el narcotráfico en la frontera común. Lo que comenzó como un gravamen menor escaló rápidamente de la siguiente manera:
- Febrero: Entrada en vigor de una tasa del 30 %.
- Marzo/Abril: Incremento del arancel al 50 %.
- Mayo: El impuesto alcanzó su punto máximo del 100 %.
La fuerte respuesta de Colombia y el impacto económico
El Gobierno de Gustavo Petro respondió aplicando gravámenes diferenciados de hasta el 75 % a productos ecuatorianos. Además, la disputa trascendió el plano aduanero: Colombia cortó la interconexión eléctrica con Ecuador y restringió el ingreso terrestre de productos clave como el arroz y el banano.
Como contraofensiva, Ecuador elevó drásticamente de 3 a 30 dólares el precio por barril para el transporte de petróleo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de sus oleoductos. Esta escalada bilateral provocó duras críticas de gremios empresariales de ambos países y llevó a los gobiernos a llamar a consultas a sus respectivos embajadores.
El ultimátum de la CAN
Ante la crisis, la Secretaría General de la CAN determinó que las medidas de ambos países vulneraban el Acuerdo de Cartagena. El tribunal andino otorgó un ultimátum para retirar las restricciones, el cual finalmente se materializa con la resolución emitida por la aduana ecuatoriana.
Con este decreto, el flujo comercial en la frontera colombo-ecuatoriana busca retornar a la normalidad económica tras uno de los episodios más tensos en la historia reciente de sus relaciones bilaterales.
Con información de Primicia