La reciente publicación de la Gaceta Oficial N° 43.484, con fecha del 21 de octubre, eliminó la obligatoriedad del uso de máquinas fiscales para dar paso a un sistema de facturación digital y electrónica. Sin embargo, la medida ya despierta profundas preocupaciones en el sector empresarial venezolano debido a las deficiencias de infraestructura en el país.
Al respecto, la asesora fiscal, tributaria y empresarial del estado Monagas, Magglory Alcalá, advirtió que este nuevo esquema planteado por el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) representa un desafío complejo que asoma altos niveles de improvisación para el comercio nacional.
«No es factible ni viable en este momento. Para adecuar el sistema tecnológicamente, nos enfrentamos a la inestabilidad del servicio eléctrico y a los problemas de conectividad en todo el país. Si se busca una facturación en tiempo real, simplemente no será posible bajo las condiciones actuales», aseveró Alcalá.
Un plazo de 180 días con marcadas deficiencias

La normativa establece un periodo de adecuación de 180 días, fijando su entrada en vigencia definitiva para el mes de abril del próximo año. No obstante, Alcalá recordó que la experiencia previa con las máquinas fiscales homologadas evidenció serias limitaciones operativas, ya que los dispositivos encargados de transmitir información en tiempo real rara vez lograban una conectividad continua.
Subrayó además el impacto económico para los comerciantes, pues muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) realizaron inversiones significativas para adquirir dichos equipos y ahora deberán enfrentar nuevos costos para adoptar softwares.
«El país necesita modernización, pero esta debe ir acompañada de inversión en infraestructura energética y en comunicaciones. De lo contrario, se está sometiendo a los contribuyentes a un estado de incertidumbre operativa», añadió la especialista.
Exhorto a una reforma fiscal integral
Como alternativa para brindar un verdadero alivio al sector comercial y estimular la economía nacional, la asesora fiscal propuso una revisión exhaustiva de las cargas tributarias actuales.
- Reducción del IVA: Planteó disminuir la alícuota general del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al menos a la mitad del 16 % actual.
- Ajuste del ISLR: Recomendó adecuar las alícuotas del Impuesto sobre la Renta para personas naturales y jurídicas, evitando un impacto desmedido sobre los ingresos de los trabajadores.
- Derogación de la Ley de Pensiones: Exigió eliminar el aporte para la protección de las pensiones aplicado desde mayo de 2024. Explicó que este impuesto añade un costo aproximado de 21 dólares por trabajador y asfixia incluso a empresas inactivas. Asimismo, cuestionó la efectividad de la medida.
»Hace falta consultar con los adultos mayores si realmente han sido beneficiados con esto y si su calidad de vida ha mejorado».
Finalmente, Alcalá hizo un llamado urgente a las autoridades del SENIAT y al Ejecutivo Nacional para convocar una mesa de diálogo incluyente que sume a todos los sectores de la economía para construir soluciones viables.
Fotos | Juan Carlos Goitía