Más de dos décadas de abandono, entre calles invadidas por la maleza y el barro, definen la realidad diaria de las familias del sector La Orquídea del Sur, en la parroquia San Simón del municipio Maturín. Sus residentes denuncian el olvido de las autoridades gubernamentales, a quienes han dirigido múltiples solicitudes para mejorar los servicios públicos sin recibir respuesta alguna.
La falta de asfaltado y el progresivo deterioro de las vías principales han convertido la zona en un terreno intransitable, donde cada lluvia agrava críticamente las condiciones de vida de la comunidad.





Cuando llueve, las calles se transforman en lagunas que impiden la libre movilidad de los residentes. Además del aislamiento, el estancamiento del agua genera graves problemas de insalubridad. «Las calles son puro charco, eso genera contaminación. Tenemos niños que, con las aguas que se estancan en los huecos, les salen llagas en los pies», denunció Luisa Torres, vecina afectada del sector.
A la crisis vial se suman las constantes fallas en el suministro de agua potable y los cortes de luz, deficiencias que complican el día a día de los habitantes.



Debido al evidente deterioro de la infraestructura comunitaria y los riesgos sanitarios latentes, los vecinos del sector La Orquídea exigen una intervención urgente de las autoridades regionales y municipales. La comunidad solicita una solución definitiva a las deficiencias estructurales y de servicios que padecen desde hace más de dos décadas.
Fotos/Juan Goitía