Con el inicio del nuevo año escolar a la vuelta de la esquina, numerosos padres y representantes de Maturín reportan estar casi listos para el regreso a las aulas. La mayoría coincide en que la planificación anticipada fue la clave para afrontar la compra de útiles, uniformes y calzado desde el comienzo del receso vacacional.
Esta previsión les permitió sortear la compleja dinámica económica del país mediante una estrategia de compras paulatinas durante varias semanas, evitando así un impacto abrupto en el presupuesto familiar.
«Ya compré los bolsos y los cuadernos con tiempo. Siempre me gusta estar lista antes de que empiece el año escolar; fui comprando poco a poco y así logré completar todo para mis dos hijas», explicó Milagros Bello, madre de una estudiante de educación media.





Por su parte, los profesionales de la educación también han planificado sus compras de forma progresiva para el nuevo periodo lectivo. Romer Fermín, docente y padre de familia, destacó la importancia de ajustar el consumo al presupuesto disponible ante la actual situación económica del país.
«Hemos adquirido nuestros recursos de manera progresiva y estratégica, priorizando lo esencial y manteniendo siempre una visión firme hacia el futuro», destacó.
Sin embargo, la adquisición completa de los útiles sigue cuesta arriba para muchas familias debido al elevado costo de artículos de alta demanda como el calzado y los uniformes. Brianyis Zapata, madre de una niña, reflejó esta realidad al exponer las dificultades que todavía enfrentan los representantes.





«Todavía no estoy del todo lista; me faltan varias cosas como los zapatos y los uniformes. Aunque solo tengo una hija, la situación económica actual hace que sea difícil cubrir cada gasto a tiempo», señaló.
Asimismo, la economía en Maturín ha registrado un dinamismo particular impulsado por las promociones en los comercios del centro. Además, el uso de plataformas de financiamiento ha permitido a muchas familias maturinesas adquirir cuadernos, monos, camisetas y zapatos de manera más accesible, asegurando así el regreso de los chamos a las aulas de clase.
Fotos/Juan Goitía