Con olor y sabor a aceite o gasoil reportan los habitantes de la avenida principal de Las Cocuizas, de Maturín, que está saliendo el agua a través de las tuberías. La situación, que comenzó a registrarse recientemente, mantiene en alerta a la comunidad ante el riesgo sanitario que representa el uso del líquido en esas condiciones.
Aseguran que el agua que reciben es directa de la planta del Bajo Guarapiche y desconocen el motivo del estado en que sale el recurso hídrico, además las autoridades hasta el momento no se han pronunciado al respecto. Los afectados exigen una inspección inmediata en las instalaciones de la planta potabilizadora o en el propio cauce del río para determinar el origen de la contaminación.
«El agua está saliendo con un olor y sabor a aceite o a gasoil. Incluso, se observa cuando uno agarra el agua en pipotes, en poncheras, la mancha de aceite que está saliendo por el agua», detalló Alberto Aguirre, residente de la carrera 7.
La falta de respuestas oficiales ha obligado a los vecinos a incurrir en gastos imprevistos para poder cubrir sus necesidades básicas de alimentación e higiene, ya que temen por la salud de sus familiares.



«Desde ayer estoy comprando botellones de agua. Ya he gastado ya como tres botellones de agua porque yo no le voy a dar esa agua a mi hijo y a mi familia. Incluso, ayer lavamos y toda la ropa que lavamos se tuvo que dejar allí para ver cuándo se puede lavar otra vez».
Aguirre también alertó que esta no es la primera vez que la comunidad se enfrenta a una situación de este tipo, señalando que ya existe un precedente en el sector con la calidad del suministro.
«Ya anteriormente ha pasado. Esta es la segunda vez que esa agua llega con ese olor y sabor, y se ve el aceite o gasoil que está saliendo. El llamado es al ente encargado de eso, que se avoque a ver qué es lo que está pasando, si es una fuga de aceite en la planta o que venga del mismo río».
Reportan desborde de aguas servidas por los retretes
Por otra parte, la contaminación del agua potable no es el único problema que deteriora la calidad de vida en Las Cocuizas. Los habitantes aprovecharon la oportunidad para enfocar la grave situación de infraestructura que padecen con el sistema de aguas servidas, un problema crónico que se agudiza drásticamente durante la temporada de lluvias.
«Otra problemática es el problema de las cloacas que tenemos aquí y eso es un problema de hace años. Aquí apenas llueve, se nos meten las cloacas para las casas. Eso ha sido denuncias tras denuncias con respecto a eso».


El desbordamiento del sistema de alcantarillado ha obligado a los vecinos a tomar medidas extremas dentro de sus propias viviendas para intentar frenar el ingreso de los desechos orgánicos a sus hogares.
«Aquí en mi casa incluso se desbordan las cloacas y eso pasa en todos lados, porque se nos llena de cloacas las calles y las casas de mis vecinos. Espero que las autoridades pueden abocarse a esta situación y solucionar el problema de las aguas residuales».
Fotos | Juan Goitía