Los dibujos trazados por una niña de 8 años han sido claves para que la Guardia Civil haya logrado identificar a un hombre que intentó llevarse a la menor a una vivienda con la excusa de que allí le daría golosinas. El sospechoso, de 48 años, español y vecino de una localidad cercana, está siendo investigado por un supuesto delito de detención ilegal.
Los hechos se remontan a mediodía del pasado 13 de octubre, cuando la víctima coincidió con el hombre en el portal del edificio donde reside en la localidad de Borja, provincia de Zaragoza. Según ha relatado la portavoz de la Guardia Civil, Ana Cristina Otín, tras saludarse al entrar al portal, el individuo la agarró del brazo y tiró de ella para llevársela bajo el pretexto de darle chucherías en su casa.
Sin embargo, aunque “asustada”, la menor logró zafarse y huir a la carrera hasta su domicilio, momento en el que el agresor trató de amedrentarla con la amenaza de que si contaba algo a sus padres “volvería a por ella”.
Dibujos hechos por la menor
Poco después, los padres denunciaron lo sucedido en las dependencias de la Guardia Civil de Tarazona, activando así la investigación. A su favor jugaron los dibujos hechos por la menor, en los que plasmaban los rasgos y las características físicas que había logrado retener en su memoria, como el diseño de unos tatuajes que el hombre llevaba en los brazos y una cicatriz muy particular que presentaba en el rostro.

La Guardia Civil destaca que este dibujo se convirtió en “un elemento clave” para los investigadores, al proporcionar una “referencia visual” de gran utilidad sobre el presunto autor. A ello se sumó que la menor manifestó haber visto previamente a esta persona por las inmediaciones de un parque de la localidad.

Con la información aportada y tras varios días de investigación, los agentes lograron identificar al sospechoso y proceder a su detención el pasado día 30. “Las características que aportó la niña, junto con ese diseño de los posibles tatuajes y la cicatriz, llamaron la atención de los compañeros, puesto que tenían gran similitud con los que esta persona portaba en los brazos y en el rostro”, ha señalado la portavoz.
El detenido es un varón español de 48 años y vecino de una localidad cercana, al que se investiga por un supuesto delito de detención ilegal. Según aseguran fuentes de la Guardia Civil a La Vanguardia, los agentes no tienen constancia de que haya otras denuncias ni que hayan “saltado las alarmas” por hechos similares en la zona. Sobre el sospechoso, aclaran que no tiene antecedentes y que este jueves ha quedado en libertad con cargos tras prestar declaración en sede judicial.
Vía Notitarde