Las vacaciones escolares no tienen por qué frenar el desarrollo de los más pequeños. La neuropediatra Carolina Reyes afirma que el receso escolar es la oportunidad perfecta para estimular a los niños en casa a través del juego. Para lograrlo, la especialista recomienda diseñar una agenda semanal adaptada a cada edad que integre dinámicas lúdicas, creatividad y convivencia familiar, potenciando su crecimiento cognitivo sin perder la diversión.



«Los niños aprenden a través del juego. En la etapa de 3 a 5 años, las actividades lúdicas son fundamentales para que reconozcan colores, armen formas, desarrollen la motricidad fina y gruesa, y aprendan a seguir instrucciones», explicó la Dra. Reyes.
Para escolares de 7 a 12 años, la especialista recomienda planificar actividades que estimulen la lectura compartida, la escritura y las habilidades prácticas cotidianas, como aprender a contar dinero mediante dinámicas de mercado.
«Crear un cuento o realizar una pintura activa distintas áreas cerebrales, ya que el niño imagina, organiza sus ideas y las plasma en el papel. Este proceso ayuda a evaluar sus emociones, fortalece su capacidad de expresión y lo prepara de forma amena para el regreso a clases», destacó la especialista.
Un aspecto crucial señalado por la neuropediatra es la regulación de las pantallas electrónicas durante el tiempo libre, advirtiendo sobre las consecuencias de la exposición desmedida a los dispositivos móviles.



«Los niños menores de 5 años no deben exponerse a las pantallas, ya que esto afecta el desarrollo del lenguaje y la tolerancia a la frustración. Para los menores de 10 años, el límite debería ser de una hora diaria y siempre pactada; mientras que en los adolescentes, el máximo no debe superar las dos horas al día, bajo control parental», enfatizó.
La especialista recomendó integrar hábitos en la rutina del hogar que fomenten la autonomía y la salud emocional, tales como la lectura, el deporte, el arte y las tareas domésticas básicas.
Fotos/Juan Goitía