Aproximadamente 10 minutos es el tiempo necesario para que el uso de inteligencias artificiales (IA) impacte negativamente en la capacidad de razonar y resolver problemas. No solamente eso, también empeora el desempeño cognitivo cuando las personas carecen de acceso a estos sistemas informáticos tras su utilización previa. Estos fueron los resultados de tres experimentos en los cuales participaron más de mil 200 personas en total, y que fueron ejecutados por investigadores de universidades que incluyen a Carnegie Mellon, el MIT, UCLA y Oxford.
Primer experimento
Se realizó un primer estudio con 354 participantes en el que debían resolver 12 fracciones simples. Algunos de ellos tenían un panel lateral con ChatGPT 5, el cual podían usar para resolver las operaciones.
Una vez se les retiró el acceso al chatbot y tuvieron que responder tres preguntas más sin la ayuda de la IA; las personas que usaron IA fallaron más en sus respuestas que el grupo de control.
Segunda prueba
En la segunda prueba, se incluyeron a 667 participantes, a quienes se les extendió un panel lateral «placebo», sin IA, a los participantes del grupo control, para que no hubiera diferencias de interfaz.
Los resultados volvieron a mostrar que las personas que usaban IA fallaban más que el grupo control.
Tercer ensayo
En el tercer ensayo se hicieron problemas de comprensión lectora con 201 participantes, y nuevamente, al retirar el acceso la IA, ese grupo es el que peor rindió.
El 61% usó la IA para obtener respuestas directas
No obstante, se debe considerar que los investigadores identificaron las maneras en que los participantes usaban la IA. Mientras que el 61 % la usó para que les diera las respuestas directamente, otros la usaron para que les diera pistas o les hiciera aclaraciones.
Los resultados de este segundo grupo fueron más similares a los del grupo de control. En cambio, quienes pedían las soluciones tal cual a la IA fallaron mucho más cuando esta fue retirada.
El impacto cognitivo de la IA depende de su uso
El efecto negativo de la IA en la cognición depende en gran escala del uso que se le dé, ya que usarla como apoyo en el proceso de pensamiento es completamente distinto a simplemente copiar sus respuestas sin cuestionamiento.
Vía Aproximadamente 10 minutos es el tiempo necesario para que el uso de inteligencias artificiales (IA) impacte negativamente en la capacidad de razonar y resolver problemas. No solamente eso, también empeora el desempeño cognitivo cuando las personas carecen de acceso a estos sistemas informáticos tras su utilización previa. Estos fueron los resultados de tres experimentos en los cuales participaron más de mil 200 personas en total, y que fueron ejecutados por investigadores de universidades que incluyen a Carnegie Mellon, el MIT, UCLA y Oxford.
Primer experimento
Se realizó un primer estudio con 354 participantes en el que debían resolver 12 fracciones simples. Algunos de ellos tenían un panel lateral con ChatGPT 5, el cual podían usar para resolver las operaciones.
Una vez se les retiró el acceso al chatbot y tuvieron que responder tres preguntas más sin la ayuda de la IA; las personas que usaron IA fallaron más en sus respuestas que el grupo de control.
Segunda prueba
En la segunda prueba, se incluyeron a 667 participantes, a quienes se les extendió un panel lateral «placebo», sin IA, a los participantes del grupo control, para que no hubiera diferencias de interfaz.
Los resultados volvieron a mostrar que las personas que usaban IA fallaban más que el grupo control.
Tercer ensayo
En el tercer ensayo se hicieron problemas de comprensión lectora con 201 participantes, y nuevamente, al retirar el acceso la IA, ese grupo es el que peor rindió.
El 61% usó la IA para obtener respuestas directas
No obstante, se debe considerar que los investigadores identificaron las maneras en que los participantes usaban la IA. Mientras que el 61 % la usó para que les diera las respuestas directamente, otros la usaron para que les diera pistas o les hiciera aclaraciones.
Los resultados de este segundo grupo fueron más similares a los del grupo de control. En cambio, quienes pedían las soluciones tal cual a la IA fallaron mucho más cuando esta fue retirada.
El impacto cognitivo de la IA depende de su uso
El efecto negativo de la IA en la cognición depende en gran escala del uso que se le dé, ya que usarla como apoyo en el proceso de pensamiento es completamente distinto a simplemente copiar sus respuestas sin cuestionamiento.
Vía VTV