Francia ha dado un paso histórico en la regulación del entorno digital. A partir del 1 de septiembre de 2026, el país prohibirá por ley que los menores de 15 años utilicen redes sociales. Esta medida convierte a la nación gala en la primera de la Unión Europea en aplicar una restricción de tal alcance, marcando un precedente en la protección de la infancia en internet.
La iniciativa, impulsada por el presidente Emmanuel Macron, busca coincidir con el inicio del próximo curso escolar. El marco legal no solo impide la apertura de nuevos perfiles, sino que impone un calendario estricto a los gigantes tecnológicos: las plataformas dispondrán de cuatro meses de margen para implementar un sistema de verificación de edad homologado por el regulador francés de protección de datos y clausurar todas las cuentas ya activas de menores de 15 años.
Prohibición del móvil en secundarias y excepciones clave
Además del bloqueo en plataformas sociales, la nueva norma extiende la prohibición del uso de teléfonos móviles al interior de las escuelas secundarias.
Sin embargo, el texto legal distingue entre entretenimiento e información, por lo que quedan excluidas de la regulación las enciclopedias en línea y los entornos digitales educativos o científicos.
Salud mental e impacto de las pantallas
La aprobación de esta ley responde a una creciente preocupación por el bienestar psicofísico de la juventud. Un informe oficial publicado el pasado mes de diciembre alertó sobre los graves efectos del uso desmedido de pantallas en adolescentes, vinculándolo con:
- Baja autoestima e hipercomparación social.
- Exposición a contenidos peligrosos, tales como autolesiones, consumo de sustancias y conductas suicidas.
Una tendencia global que suma adeptos
Francia sigue los pasos de Australia, que en diciembre pionera al restringir el acceso a plataformas como Facebook, Snapchat, TikTok y YouTube a menores de 16 años.
Con esta decisión, la regulación francesa lidera el debate en el continente europeo. Países como España, Dinamarca, Grecia, Rumania, Malasia y Nueva Zelanda ya estudian o implementan marcos normativos similares para frenar el impacto no supervisado de las redes en la infancia.
Con información de Cactus 24