Entre calles de arcilla y el colapso de pozos sépticos, los habitantes de las transversales del sector Santa Inés, en la parroquia San Simón, denuncian vivir en un estado de abandono. Mientras la vía principal exhibe una fachada de normalidad, las arterias internas de la comunidad se hunden en el deterioro ante la ausencia de servicios básicos fundamentales.
A falta de una red de aguas servidas, las familias se han visto obligadas a recurrir a la perforación de pozos sépticos. Esta carencia de alcantarillado representa una amenaza ambiental y sanitaria constante para cientos de hogares.
Luis García, residente afectado, según relata, las autoridades han visitado la zona en reiteradas ocasiones, pero las mejoras se detienen justo en la principal.
«Cuando llueve esto es una pesadilla. Los olores son insoportables y la salud de los niños y adultos de la tercera edad corre peligro. Por más que intentamos mantener los pozos, en tiempos de lluvia todo se sale de control», enfatizó García.
La movilidad es un reto diario
Por su parte, Yeniret Lizama, vecina del sector, denunció que la vialidad se encuentra totalmente intransitable. La combinación de arcilla y piedras de gran tamaño hace que caminar por las transversales sea una actividad de alto riesgo para los transeúntes y obstaculiza el manejo de los choferes.
La comunidad hace un llamado enérgico a las autoridades para que el sector sea incluido de forma prioritaria en los planes de recuperación de vialidad que se ejecutan en la entidad, y para que realicen la instalación de un sistema de aguas servidas.

Fotos/ Arialex Brazón