
Maturín dispone actualmente de una sola casa de cambio que se mantiene abarrotada de personas que envían remesas, que en su mayoría reciben dinero enviado por sus familiares desde el exterior.
De lunes a sábados se observan grandes colas de personas que deben resistir el sol o la lluvia para poder hacer el trámite requerido, según sea el caso.
Antonio Génesis, uno de los remesistas que acuden a Western Union, en la avenida Libertador, pidió que aperturen más oficinas o casas de cambio para evitar las largas colas que se forman.
«Me vine muy temprano para acá (Western Union), y aún estoy esperando. También quisiéramos que coloquen un techo para poder estar más tranquilos mientras esperamos nuestro turno, porque si no es el sol es la lluvia de quien debemos huir, por eso muchos se vienen con sus sillitas o sombrillas», acotó.
La asistencia de un remesista a esta sede puede ser cada mes o cada dos semanas, por lo «que se requieren que haya más oficinas o más casas de cambio en Maturín y otros municipios, porque acá vienen personas de todos los municipios», dijo Alejandro Meneses, también usuario.
Foto: Osmel Rodríguez