El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ha instruido a sus funcionarios en todo el país a intensificar los arrestos de migrantes con el objetivo de retomar la meta de 3.000 detenciones diarias y alcanzar las 19.000 aprehensiones semanales, según revelaron fuentes de la agencia a la cadena CNN.
La medida coincide con la publicación de un documento oficial en el que el ICE solicita ampliar la capacidad de sus centros de detención debido a un «ritmo operativo excepcionalmente alto con un aumento en las aprehensiones», de acuerdo con el mismo informe.
Agentes denuncian presiones para acelerar deportaciones
Fuentes internas del ICE afirmaron que los agentes enfrentan una creciente presión para elevar el número de detenciones con fines de deportación. La instrucción busca sostener la tendencia al alza registrada en los últimos meses por la institución.
Según registros del proyecto Datos de Deportación, a finales de julio el ICE detuvo a 12.500 personas en una sola semana, una cifra sin precedentes para la agencia. La tendencia continuó en ascenso durante agosto, mes en el que se registraron cerca de 51.000 arrestos, marcando un récord mensual a pesar de las severas críticas dirigidas a la administración por el endurecimiento de las políticas migratorias.
El Departamento de Seguridad Nacional niega la existencia de cuotas
A pesar de las denuncias internas y las cifras récord, altos funcionarios del gobierno estadounidense han rechazado que existan cuotas obligatorias o sanciones para los agentes que no alcancen los objetivos numéricos. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reiteró a CNN que «no existen cuotas de arrestos».
En esta misma línea, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, negó presiones políticas por parte del Ejecutivo. «Nunca he hablado con nadie de la Casa Blanca sobre ninguna cuota. Hacemos nuestro trabajo todos los días y lo hacemos con eficacia. Nuestro objetivo es perseguir a los peores delincuentes, pero cuando contactamos con un inmigrante indocumentado, independientemente de cuántos años lleve aquí, estamos obligados por ley a arrestarlo», declaró el funcionario.
Con información de El Universal