
Familiares de los detenidos en los calabozos del Cicpc en Maturín, se comunicaron con el equipo de La Prensa de Monagas para informar sobre una supuesta huelga de hambre que habían iniciado los presos para pedir el descongestionamiento urgente de las celdas, al no contar con la capacidad para albergar a más de 200 personas.
Explicaron que desde tempranas horas los presos se habían negado aceptar los alimentos que como todos los días sus parientes le llevan, al igual que el agua para su consumo y aseo.
Ya en horas de la tarde, pasada las 4:30 pm, «se logró una mediación con los muchachos y si van a recibir la comida», así lo reveló Riccy Girot, quien está preocupada por la situación que se vive tras los barrotes del Cicpc.
«Nosotros exigimos el traslados de nuestros seres queridos a espacios ubicados aquí mismo en Monagas; no que los envíen a otras ciudades y no podamos ir a visitarlos», dijo vía telefónica.
«Queremos que las autoridades de justicia se aboquen a esta situación. Hacemos un llamado al ministro de Interior y Justicia, Remigio Ceballos; a la presidente del TSJ, Gladys Gutiérrez; al Fiscal General, Tarek William; y al director nacional del Cicpc, Douglas Rico, a darnos respuesta referente a los traslados y al retardo procesal donde en mi caso, a mi esposo le han diferido la audiencia 20 veces», expresó.
«Pedimos que los que están en proceso de juicio y los sentenciados sean trasladados aquí mismo en Monagas para que cumplan con la sentencia correspondiente», recalcó.

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