El avance del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha comenzado a generar un fuerte impacto internacional. Ante la rápida evolución de la situación sanitaria en varias regiones del continente africano, el gobierno de la India y la Unión Africana anunciaron el aplazamiento de la Cumbre del Foro India-África, la cual estaba programada para celebrarse la próxima semana en Nueva Delhi.
Mientras tanto, en el este de la RDC, trabajadores médicos y organizaciones de ayuda humanitaria lanzaron una alerta urgente este jueves. Los equipos en el terreno advierten que necesitan desesperadamente más personal y suministros médicos para contener la propagación de una variante inusual del virus, en medio de un contexto hostil marcado por los ataques de grupos armados y una grave crisis de desplazamiento.
«La situación es preocupante porque esto está cobrando impulso. El virus se está propagando en muchas zonas; todos deben movilizarse. Aún estamos lejos de decir que la situación está bajo control», advirtió Hama Amado, coordinador de campo del grupo de ayuda Alima en la ciudad de Bunia.
Una variante sin vacuna ni tratamiento
Una de las mayores complejidades de esta emergencia médica es que el brote es causado por la cepa Bundibugyo, una variante rara del ébola para la cual no existe una vacuna ni un tratamiento médico específico disponible en la actualidad.
El virus logró propagarse de manera silenciosa durante semanas tras registrarse la primera muerte. El retraso en la detección se debió a que las autoridades sanitarias enfocaron inicialmente sus esfuerzos y pruebas en la cepa Zaire, la variante más común y conocida del ébola.
Balance de víctimas y expansión territorial del virus
Expertos y organizaciones independientes aseguran que la magnitud real del brote es significativamente mayor a las cifras oficiales debido a las dificultades de acceso en la región. Hasta el momento, el balance reportado por las autoridades registra:
- 139 muertes confirmadas.
- Casi 600 casos sospechosos bajo observación.
El virus avanza hacia el sur y cruza fronteras
La geografía del brote se ha complicado en las últimas horas. El grupo rebelde M23, que controla sectores del este del Congo, confirmó el fallecimiento de un paciente infectado cerca de la ciudad de Bukavu, ubicada a unos 500 kilómetros al sur del epicentro original en la provincia de Ituri. Este hecho representa la primera confirmación oficial de la enfermedad en la provincia de Kivu del Sur.
Además de los focos en Ituri y Kivu del Norte, ya se han contabilizado dos casos en la vecina Uganda.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que los equipos epidemiológicos todavía no han logrado localizar al «paciente cero» (el origen de la transmisión). No obstante, el organismo internacional aclaró que, por el momento, el riesgo de una propagación a escala global se mantiene en un nivel bajo.
Con información de Primicia